A pocos meses de cumplir 101 años, Marta Echaul se convirtió en un fenómeno de las redes sociales y en un ejemplo de longevidad activa y espíritu emprendedor.

La empresaria, que conduce su propio auto y continúa al frente de la compañía de transporte que fundó hace medio siglo, también lanzó recientemente una línea de vinos con su nombre y comparte mensajes motivacionales con miles de seguidores.
Nacida en Buenos Aires en 1925, Marta creció en el barrio de Once y soñó con estudiar Medicina, aunque las costumbres de la época frustraron ese proyecto. Tras formar una familia y criar a sus dos hijos, decidió reinventarse a los 50 años y crear Transporte Santa Marta del Norte, una empresa especializada en envíos hacia el norte argentino que continúa dirigiendo hasta la actualidad.
La empresaria sostiene que construyó la compañía con esfuerzo y autonomía. Cada jornada supervisa personalmente el funcionamiento del negocio, controla la carga de los camiones y participa de las decisiones operativas. Su hija la acompaña en la administración de la firma, mientras que una de sus nietas gestiona la presencia de Marta en las redes sociales, donde su historia inspira a miles de personas.
A lo largo de su vida enfrentó importantes desafíos personales, entre ellos la pérdida de su esposo y de uno de sus hijos. Lejos de abandonar la actividad, encontró en el trabajo una herramienta para reconstruirse emocionalmente. “Trabajo para seguir viva”, resume, convencida de que mantener un propósito es una de las claves para atravesar las dificultades.
Aunque reconoce que no sigue hábitos tradicionales de bienestar, Marta atribuye su vitalidad a la actitud con la que enfrenta la vida. Afirma que nunca dejó de proyectar, mantiene la costumbre de compartir una copa de vino y recientemente presentó un Malbec con su imagen en la etiqueta, un emprendimiento que nació por iniciativa de su familia y que suma una nueva faceta a su perfil empresarial.
Desde su experiencia, también deja enseñanzas sobre la administración de un negocio. Recomienda mantener ahorros para afrontar momentos de crisis, adaptarse a los cambios del mercado y aprender de cada dificultad. Esa capacidad de reinventarse le permitió sostener su empresa durante cinco décadas, atravesando recesiones, cambios económicos y la pandemia.
Su mensaje final está dirigido especialmente a las nuevas generaciones. Marta invita a trabajar con compromiso, elegir una actividad que apasione y no perseguir únicamente el dinero. Para la centenaria empresaria, el verdadero éxito se construye con esfuerzo, perseverancia, responsabilidad y la convicción de aportar valor a la sociedad, una filosofía que, asegura, la mantiene activa y con nuevos proyectos incluso al borde de los 101 años.
