Los legítimos herederos de Mendo Masmud solicitaron a la Justicia provincial que investigue el siniestro ocurrido el pasado 24 de julio. Apuntan contra un familiar que utilizaba un poder falso de 1989 —firmado por una persona fallecida en 1976— y que habría amenazado con prender fuego el predio tras perder la causa en la Corte Suprema.
Un violento incendio desatado el pasado 24 de julio en un predio ubicado sobre avenida Mendoza al 2700, en la zona de La Rinconada (Yerba Buena), sumó una gravísima derivación judicial. Los herederos legítimos de Mendo Masmud formalizaron una presentación ante la Unidad Fiscal de Decisión Temprana para que se investigue si el siniestro, que destruyó una camioneta y parte de las instalaciones, fue provocado intencionalmente en el marco de una disputada contienda familiar de más de una década.
La sospecha de los denunciantes recae sobre Alejandro Ramón Masmud. Según consta en el expediente, Masmud habría amenazado previamente con prender fuego los vehículos y materiales que se encontraban en el lugar, luego de que un inquilino del galpón decidiera restituir la propiedad a sus auténticos dueños tras conocer el fallo de la Justicia.
El conflicto de fondo encierra un fraude documental de proporciones. Mendo Masmud falleció en enero de 1976 dejando el terreno a sus seis hijos. Años más tarde, la familia descubrió la existencia de un poder notarial presuntamente firmado por el fallecido en 1989 —es decir, 13 años después de su muerte— a favor de su hermano Reyes Masmud. Con ese documento apócrifo, el inmueble fue vendido y posteriormente donado a Alejandro Masmud.
Tras doce años de litigio que atravesaron tres instancias judiciales, en abril de 2026 la Corte Suprema de Justicia de Tucumán dejó firme la nulidad absoluta de escrituras e instrumentos por considerarlos falsos, ratificando a los herederos originales como únicos dueños.
Pese a la sentencia del máximo tribunal y a una medida cautelar de “no innovar” vigente desde 2014, el acusado continuó explotando el inmueble. En 2021 le alquiló una fracción a un empresario del rubro de las telecomunicaciones para el depósito de cables de fibra óptica. Al confirmarse el fallo judicial, el inquilino acordó la entrega pacífica del galpón a los herederos legítimos, hecho que habría desencadenado las represalias.
Pocas semanas después de los apercibimientos, el predio ardió en llamas. El operativo para sofocar el fuego requirió el trabajo de tres dotaciones de bomberos debido a la alta combustibilidad del material almacenado y a la peligrosidad por la cercanía con líneas de alta tensión.
La representación legal de los herederos, a cargo del abogado Santiago Martínez López Pondal, solicitó que se periten las actuaciones del cuerpo de bomberos, se cite a los testigos y se impute a Alejandro Masmud por los presuntos delitos de estafa agravada, desobediencia judicial e incendio doloso.
