Dos personas fueron detenidas luego de una investigación originada en un control vial sobre la Ruta Nacional 9. Los paquetes salían desde territorio tucumano camuflados en servicios de correo privado con destino a Córdoba y Misiones.

El envío de sustancias ilícitas camufladas a través de empresas de transporte de cargas y servicios de encomienda privada sumó un nuevo y contundente capítulo en la Justicia Federal. Una minuciosa investigación que tuvo su punto de partida en un retén preventivo en la provincia de Buenos Aires permitió desarticular un circuito de distribución de drogas que se originaba directamente en Tucumán y tenía como destinos estratégicos las provincias de Córdoba y Misiones.

El procedimiento inicial fue ejecutado por personal del Escuadrón 63 “Zárate-Brazo Largo” y de la Sección Vial Lima de Gendarmería Nacional. Los uniformados detuvieron la marcha de un camión de transporte de paquetería sobre la Ruta Nacional N.º 9, a la altura de la localidad de Lima. Con el apoyo de tecnología de escáneres portátiles de rayos X y el olfato entrenado de canes detectores de narcóticos, los gendarmes apartaron tres bultos que presentaban anomalías visibles en su interior.

Al abrir las cajas bajo la debida presencia de testigos, los efectivos hallaron un cargamento diversificado: cápsulas con anfetaminas sintéticas, una jeringa cargada con cocaína en estado líquido y más de 50 gramos de clorhidrato de cocaína en polvo de máxima pureza.

La ruta del dinero y los envíos: de Tucumán a la región centro y litoral

A partir del secuestro del material estupefaciente, tomó intervención inmediata el Juzgado Federal de Campana, que encomendó el cruce de datos y el rastreo del origen de las piezas postales. Las pesquisas confirmaron con rapidez que los remitentes operaban desde sedes postales de Tucumán, utilizando identidades coordinadas para despachar las sustancias hacia plazas de consumo y reventa en el centro del país y la frontera litoraleña.

El avance de la causa demandó semanas de trabajo de inteligencia encubierta, relevamiento minucioso de cámaras de seguridad de centros de logística, cruce de números de guía y tareas de escuchas telefónicas directas sobre los sospechosos.

Allanamientos simultáneos y detenciones

Con las órdenes emitidas por el magistrado interviniente, la fuerza federal desplegó allanamientos simultáneos en los domicilios vinculados a los despachantes y destinatarios. En los registros domiciliarios se incautaron teléfonos celulares, computadoras, dinero en efectivo, anotaciones manuscritas, agendas de contactos y numerosos remitos de distintas empresas de correo privado que dan cuenta de maniobras previas y sistemáticas.

Como resultado de estos operativos, dos personas mayores de edad quedaron formalmente detenidas e incomunicadas, puestas a disposición de los tribunales federales correspondientes. La causa permanece en plena etapa de instrucción, con peritajes sobre los dispositivos electrónicos secuestrados para determinar si los implicados integran un eslabón logístico dentro de una estructura delictiva de mayor envergadura instalada en el noroeste argentino.

El caso vuelve a poner de relieve cómo las redes delictivas aprovechan el intenso flujo comercial y logístico terrestre del NOA para tercerizar el traslado de drogas fraccionadas y sintéticas evitando los controles carreteros tradicionales.