Jaldo sepultó un acuerdo con Manzur para 2027: “De ninguna manera” y desafío abierto de cara a las urnas
Foto: Redacción Radio Contacto 104.5 MHz
El gobernador descartó de plano cualquier entendimiento electoral con su antecesor y ratificó su armado político junto a Miguel Acevedo y Rossana Chahla. Desde la vereda de enfrente, el manzurismo advierte por una inminente fractura en el PJ tucumano.
El tablero político del peronismo tucumano ingresó en una zona de alta turbulencia. El gobernador Osvaldo Jaldo descartó de manera categórica y sin dejar margen a segundas lecturas la posibilidad de alcanzar un acuerdo electoral con su antecesor y actual senador nacional, Juan Manzur, de cara a los comicios provinciales previstos para 2027.
Consultado de forma directa sobre un eventual entendimiento con el exmandatario, la respuesta del titular del Poder Ejecutivo provincial fue terminante: “De ninguna manera”. Con esta definición, el mandatario ratificó la fortaleza de su propio armado político, el cual consolida enhebrando alianzas estratégicas junto al vicegobernador Miguel Acevedo y a la intendenta de San Miguel de Tucumán, Rossana Chahla, proyectando gestión y poder territorial desde la capital hacia toda la provincia.
Desafío abierto y cruce de acusaciones
Lejos de bajar el tono de la disputa, Jaldo retó abiertamente al sector opositor interno a medir fuerzas en las urnas. “Quienes quieran competir con nosotros, la democracia se lo permite”, señaló, al tiempo que lanzó una exigencia directa a los dirigentes alineados con su antecesor: “Lo único que tienen que hacer es animarse a largar sus candidaturas”.
Este nuevo cortocircuito estalla luego de que Manzur disparara munición gruesa contra la administración provincial al asegurar que el presidente Javier Milei cuenta con “dos candidatos en Tucumán”, vinculando en esa categoría tanto a Jaldo como al funcionario libertario Lisandro Catalán, en medio de recorridas barriales y contactos políticos que el senador intensificó en las últimas semanas.
El cruce también escaló al terreno de los métodos de conducción política. Ante las acusaciones del sector manzurista sobre supuestos “aprietes” y presiones dentro del peronismo local, Jaldo retrucó sin rodeos: “Si él habla de aprietes, él conoce muy bien ese sistema”.
Advertencias de fractura y alineamientos nacionales
Del lado del manzurismo, las reacciones no tardaron en llegar. El diputado nacional Pablo Yedlin salió a marcar la cancha y responsabilizó directamente a la Casa de Gobierno provincial por una inminente fractura electoral en el PJ tucumano. Según argumentó el legislador nacional, la decisión de Jaldo de respaldar los lineamientos centrales del modelo económico y político de la administración libertaria a nivel nacional representa una línea roja insalvable para las convicciones históricas del peronismo.
Mientras Manzur evita confirmar de manera formal si encabezará una boleta como candidato a gobernador en 2027 —aunque admite públicamente sus aspiraciones de pelear por el sillón principal de la Provincia—, el escenario político local reconfigura alianzas que en el pasado supieron unirse y fracturarse cíclicamente, desde sus sociedades en el poder hasta las confluencias electorales previas.
Hoy, con la mira puesta en el largo plazo, el gobernador asegura que la historia de los pactos previos llegó a su fin, encendiendo un panorama de alta ebullición política en los despachos y calles tucumanas.
