Crimen del mecánico en barrio El Salvador: dictan tres meses de prisión preventiva para los dos imputados
Investigación penal y justicia
Foto: Redacción Radio Contacto 104.5 MHz
La Justicia avanzó en la causa por el asesinato de Ignacio Matías Jiménez (25) al formalizar cargos por homicidio simple contra dos jóvenes. Mientras la Fiscalía advierte riesgo procesal, la defensa anticipó una teoría basada en la legítima defensa.
El brutal homicidio del mecánico Ignacio Matías Jiménez (25), ocurrido el pasado lunes en el corazón del barrio El Salvador en San Miguel de Tucumán, dio un paso formal en los tribunales provinciales. Durante una audiencia clave llevada a cabo por el Ministerio Público Fiscal (MPF), la jueza Valeria Mibelli hizo lugar al pedido de la fiscalía y dictó tres meses de prisión preventiva para los dos principales acusados, identificados como Oscar Alberto Corbalán y Luciano Alberto Valenzuela, imputados como coautores del delito de homicidio simple.
El violento episodio que conmocionó a los vecinos de la zona oeste de la capital se desencadenó cerca de las 11.00 de aquel lunes a raíz de una presunta disputa de índole comercial. Según la hipótesis expuesta por la auxiliar fiscal María José Agüero —quien subroga a la Fiscalía de Homicidios I a cargo de Pedro Gallo—, el conflicto se originó porque la víctima le había reparado una motocicleta al hermano menor de Corbalán y el trabajo no había sido abonado. El reclamo de la deuda derivó en una primera pelea a golpes de puño en la esquina de la calle Baclini.
La escalada de violencia y el ataque mortal
De acuerdo con la reconstrucción judicial basada en testimonios de familiares y vecinos, tras la gresca inicial Corbalán ingresó a su domicilio y salió minutos después armado con dos cuchillos tipo carnicero profiriendo amenazas de muerte. En respuesta, Jiménez salió a la vereda provisto de un caño metálico para repeler la agresión.
En ese momento crítico, de acuerdo con la acusación, habría intervenido Luciano Valenzuela —alias “El Pelado”—, quien presuntamente le arrebató el caño de las manos a la víctima, dejándola en total estado de indefensión. Esa circunstancia fue aprovechada por Corbalán, quien le asestó una puñalada fatal en el tórax izquierdo. El informe preliminar de la autopsia confirmó que la lesión punzocortante alcanzó el ventrículo derecho del corazón, provocando un shock hipovolémico que causó la muerte de Jiménez pese a haber sido trasladado de urgencia al CAPS de la zona.
Durante los operativos coordinados por el MPF y llevados adelante por el Equipo Científico de Investigaciones Fiscales (ECIF), la policía secuestró varias armas blancas, incluido el cuchillo presuntamente utilizado en el ataque y entregado por allegados a los sospechosos.
Las posturas de la defensa y la resolución judicial
Por su parte, la defensora particular Florencia Ciotola se opuso al pedido de preventiva y planteó una versión alternativa de los hechos, sugiriendo la existencia de una posible legítima defensa o exceso en la misma por parte de Corbalán. Asimismo, respecto a Valenzuela, sostuvo que su única intención al intervenir fue separar a los involucrados. El propio Valenzuela hizo uso de la palabra en la audiencia para desligarse del ataque directo, asegurando que se encontraban en la vía pública vendiendo elementos de blanquería y cuchillos cuando se desató la gresca.
Ante los riesgos procesales expuestos por la fiscalía —fundamentados en la cercanía de los domicilios entre imputados, testigos y familiares de la víctima—, la magistrada ratificó la medida cautelar por el plazo de 90 días. Además, en el caso de Corbalán, la jueza ordenó su traslado al hospital Obarrio para que sea sometido a rigurosas evaluaciones psiquiátricas que determinen su estado de salud mental y su lugar de alojamiento definitivo.
