La Cámara de Diputados dio media sanción al nuevo Régimen Penal Juvenil, impulsado por el oficialismo, que establece la baja de la edad de imputabilidad de 16 a 14 años.
El proyecto fue aprobado con 149 votos a favor y 100 en contra, tras un debate marcado por fuertes cruces políticos y posiciones contrapuestas. Ahora la iniciativa pasará al Senado. Desde la Casa Rosada sostuvieron que “la Argentina no puede seguir rigiéndose por normas pensadas para un país que ya no existe”, mientras que desde la oposición advirtieron sobre el riesgo de vulnerar el interés superior del niño.

La sesión tuvo un fuerte componente simbólico con la presencia de Romina Monzón, madre de Jeremías, el adolescente asesinado en Santo Tomé en diciembre de 2025, quien calificó la jornada como “un día histórico”. Acompañada por otros familiares de víctimas de delitos, reclamó una normativa que contemple a quienes sufren las consecuencias del crimen. El proyecto incorpora expresamente a las víctimas como sujetos de derecho dentro del proceso penal juvenil, garantizando información, participación y asistencia psicológica y jurídica.
El régimen se estructura en once capítulos y establece como principios la legalidad, proporcionalidad, excepcionalidad de la privación de la libertad y resocialización. La prisión será el último recurso y podrá alcanzar hasta 15 años en casos de delitos con resultado de muerte o violencia grave, mientras que la mayoría de las sanciones contemplan medidas alternativas como amonestaciones, prohibiciones o monitoreo electrónico. El oficialismo defendió la reforma como una actualización necesaria del sistema vigente desde 1982, en tanto que sectores opositores plantearon que la discusión debe ir acompañada de políticas integrales de prevención, educación y contención social.
