Tensión en el surtidor: YPF aplicó un incremento del 1% en los combustibles y así quedaron los precios en Tucumán
Foto: Redacción Radio Contacto 104.5 MHz
El impacto internacional golpea el bolsillo local: la petrolera ajustó sus valores tras meses de congelamiento, en medio de la preocupación de los automovilistas tucumanos.
YPF actualizó las tarifas de sus naftas y gasoil en todo el país. La suba, fundamentada en la tensión geopolítica global, altera el esquema de contención de precios que la empresa venía sosteniendo desde abril. Conocé en detalle cómo se reacomodaron los surtidores en la provincia.
Los automovilistas que salieron a recorrer las calles de San Miguel de Tucumán y el interior provincial se encontraron con una escena que ya genera preocupación en la economía doméstica: los surtidores de YPF amanecieron con nuevos valores. La petrolera estatal implementó una suba del 1% en promedio, un movimiento que rompe con la tregua de precios congelados que la compañía mantenía vigente desde el mes de abril.
Desde las primeras horas del sábado, cargar combustible en las estaciones de servicio de la bandera celeste y blanca pasó a demandar un esfuerzo económico extra. Según explicaron desde la compañía, este reacomodamiento en las pizarras responde de manera directa a la continuidad del conflicto en Medio Oriente, un escenario internacional sumamente volátil que presiona de forma constante sobre los costos del mercado global de hidrocarburos y repercute en el plano local.
Con este incremento, el mapa de precios en Tucumán quedó formalmente configurado de la siguiente manera: la Nafta Súper se ubica ahora en los $2.209 por litro, mientras que la opción premium de la marca, la Infinia, trepó hasta los $2.379 por litro. Por su parte, el sector del transporte y los vehículos pesados o particulares de alta gama que utilizan Infinia Diesel deben abonar $2.609 por litro.
Este ajuste, aunque porcentualmente moderado, interrumpe una estrategia que YPF había instrumentado en el tramo anterior del año con la intención explícita de blindar el consumo interno y amortiguar el impacto inflacionario en las provincias del interior del país, donde el peso del costo logístico y el uso del vehículo particular para la actividad productiva y laboral es diario y constante.
Para el tucumán de a pie —aquel que depende de su vehículo para trasladarse hacia sus lugares de trabajo, coordinar la logística comercial diaria o simplemente moverse por el Gran San Miguel—, cada movimiento en el surtidor funciona como un dominó que repercute inmediatamente en el costo de vida general. La incertidumbre sobre la evolución de los mercados internacionales mantiene en alerta a los consumidores y a los estacioneros locales, que observan cómo la rentabilidad y el poder adquisitivo vuelven a entrar en tensión.
