El fenómeno de “El Súper Niño” esconde la primavera: Tucumán despide octubre con ambiente fresco, humedad y alertas por crecidas
Foto: Redacción Radio Contacto 104.5 MHz
Las proyecciones meteorológicas confirman que la estación primaveral brillará por su ausencia en el tramo final de octubre. Con el impacto de “El Súper Niño”, la región se prepara para un cierre de mes marcado por temperaturas atípicas, alta humedad y un panorama hídrico crítico en el Litoral que anticipa un verano de extrema inestabilidad.
La promesa de una primavera cálida y florida parece haber quedado en pausa. Lejos de los tradicionales días templados que caracterizan a esta época del año en Tucumán y gran parte del país, octubre se despide con un pulso térmico más propio del invierno o de un otoño tardío. Los informes del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) y del Instituto Nacional del Agua (INA) coinciden en que los efectos de “El Súper Niño” continuarán moldeando un escenario de inestabilidad climática persistente que se proyecta, sin escalas, hacia un verano hiperhúmedo.
Durante los próximos siete días, las condiciones en el centro y norte del país mantendrán un patrón de nubosidad variable, mañanas frías con marcas que rondarán pisos de 10°C a 13°C, y máximas recortadas que apenas rozarán los registros moderados debido al persistente ingreso de humedad y vientos del sector sudeste. Este inusual comportamiento atmosférico no sólo altera los planes cotidianos en las calles tucumanas, sino que encendió las alertas en el plano macroclimático nacional.
Alerta máxima en el Litoral por el avance de las aguas
Mientras el norte y el centro lidian con jornadas frescas y esporádicas apariciones del sol, la situación hídrica en el Litoral argentino entró en una fase crítica. Las recurrentes precipitaciones en las altas cuencas de Brasil, sumadas a los desbordes en las regiones de Iguazú y el río Paraná, aceleran una ola de crecida que ya golpea a las comunidades costeras de Misiones y Corrientes.
Especialistas del INA advierten que el volumen de agua acumulado por el impacto combinado de los ríos Paraná, Iguazú y Uruguay mantendrá los niveles en zona de alerta durante todo noviembre. La onda de crecida avanzará de manera sostenida hacia el Delta santafesino y bonaerense, configurando un escenario donde los desbordes fluviales persistirán incluso si las lluvias cedieran temporalmente en los próximos meses. De este modo, el fenómeno climático consolida una transición directa hacia un verano donde el agua y la humedad serán protagonistas absolutos.
