Víctor Manzanares, el excontador de los Kirchner, admitió haber lavado dinero y aseguró que quiere pagar por sus actos
Foto: Redacción Radio Contacto 104.5 MHz
A las puertas del inicio de un nuevo juicio oral, Víctor Manzanares rompió el silencio y reconoció su responsabilidad en maniobras de blanqueo y evasión. En contramano de la defensa de Cristina y Máximo Kirchner, el histórico contador afirmó que se arrepiente y que busca enfrentar la justicia para cerrar un largo proceso judicial.
A las puertas de un nuevo hito judicial que vuelve a poner bajo la lupa a la política nacional, la confesión de una pieza clave sacude el tablero. Víctor Manzanares, quien durante más de dos décadas custodió con recelo los números de la familia Kirchner desde su estudio en Río Gallegos, rompió el silencio y admitió sin eufemismos su participación en maniobras de blanqueo de capitales y evasión fiscal, desmarcándose por completo de la estrategia defensiva de Cristina y Máximo Kirchner.
El contador, imputado como organizador de una asociación ilícita y coautor de lavado de activos en la denominada causa Los Sauces SA, dialogó abiertamente y reconoció que, si bien al comienzo de las operaciones no dimensionó la magnitud de las maniobras, con el correr del tiempo fue plenamente consciente de lo que ocurría. Con un tono calmado, a la espera de que el Tribunal Oral Federal 5 avance con el debate oral y público que se encamina a iniciar, Manzanares sostuvo que no le teme a una eventual condena a prisión y que su único objetivo actual es “pagar por lo hecho” para ponerle fin a un proceso que se arrastra desde su detención original en 2017 por orden del fallecido juez Claudio Bonadio.
Para los lectores de Tucumán y de todo el país que siguen de cerca el derrotero judicial de las causas por corrupción, las declaraciones del histórico contador cobran una relevancia institucional ineludible. Mientras los principales referentes imputados optan por la modalidad virtual en el inicio de la lectura de las acusaciones, Manzanares eligió la presencialidad en Buenos Aires y asumió una postura de autocrítica frontal. Ante la pregunta sobre si considera que estas acciones dañaron al país, su respuesta fue tajante: “Claro que sí, los que ayudamos a lavar dinero, a evadir impositivamente, le hicimos un daño al país”. La cuenta regresiva hacia el debate oral promete nuevos y resonantes capítulos en un expediente que vuelve a tensionar la agenda política argentina.
