El Servicio Meteorológico Nacional puso bajo vigilancia a localidades de Tafí del Valle, Tafí Viejo, Lules, Monteros, Chicligasta, Río Chico y Alberdi. Se prevé un marcado incremento térmico, caída drástica de la humedad ambiental y visibilidad comprometida por polvo en suspensión. Defensa Civil monitorea las zonas de riesgo y pide extremar cuidados para evitar accidentes y focos de incendio.

Las condiciones meteorológicas en la provincia de Tucumán atraviesan una jornada de marcada inestabilidad y riesgo ambiental debido al avance de una masa de aire seco y cálido procedente de la cordillera. El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) oficializó una alerta de nivel amarillo ante el impacto del viento Zonda, fenómeno característico de nuestra geografía andina y subandina que afectará de manera directa a una amplia franja del territorio provincial durante este viernes.

El área de cobertura bajo vigilancia comprende a los sectores montañosos y a todo el cordón pedemontano tucumano. De acuerdo con el mapa de contingencia del organismo técnico, el fenómeno golpeará en los departamentos de Tafí del Valle, Tafí Viejo, Lules, Monteros, Chicligasta, Río Chico y Juan Bautista Alberdi, además de las zonas de alta montaña limítrofes con Andalgalá y Santa María. En estas geografías, la orografía local acelerará el descenso del aire recalentado, intensificando sus efectos térmicos y mecánicos sobre las poblaciones del llano y los faldeos.

El parte oficial precisa que los vientos sostenidos oscilarán entre los 30 y 50 km/h, con ráfagas severas y discontinuas que podrían alcanzar o superar los 80 km/h. La irrupción del Zonda provocará un repentino y pronunciado ascenso de la temperatura, acompañado por un desplome abrupto en los porcentajes de humedad relativa y una sensible reducción de la visibilidad horizontal a causa del polvo y las partículas en suspensión que levantará el temporal.

Frente a este cuadro, los equipos de Defensa Civil de la provincia y las direcciones municipales mantienen guardias operativas en cada una de las jurisdicciones alcanzadas. La categoría de alerta amarilla advierte sobre fenómenos con capacidad de generar daños y alterar las actividades cotidianas. Las ráfagas intensas representan una amenaza latente para la infraestructura urbana y rural, con riesgo directo de caída de ramas, desprendimiento de cartelería en la vía pública, voladura de techos de chapa y colapso de estructuras precarias.

Por tales motivos, las autoridades provinciales emitieron una serie de recomendaciones indispensables para la comunidad: asegurar macetas, chapas y cualquier objeto suelto en patios, balcones y terrazas; evitar resguardarse o estacionar rodados debajo del arbolado público; y mantener cerradas aberturas en viviendas para evitar el ingreso masivo de polvo.

Asimismo, los organismos de emergencia remarcaron con carácter prioritario la prohibición absoluta de realizar quemas de pastizales o de restos vegetales. La conjunción de pasto seco propio de la época, bajísima humedad, altas temperaturas y viento arrachado genera el escenario propicio para la propagación descontrolada de focos ígneos en los cerros y campos de cultivo, una problemática recurrente que suele poner en jaque al pedemonte tucumano.

En el plano vial, se solicitó a los conductores circular con máxima precaución por los corredores provinciales y nacionales que conectan los valles y el pedemonte, como la emblemática Ruta Provincial 307. La pérdida súbita de visibilidad por las tolvaneras de tierra y la presencia eventual de ramas u obstáculos sobre el asfalto obligan a disminuir la velocidad precautoria, circular con luces bajas encendidas y atender estrictamente a las indicaciones de la Policía de Seguridad Vial apostada en los puestos de control.