
El Tribunal Oral Federal N°6 dará a conocer este miércoles el veredicto en el juicio por el atentado contra Cristina Fernández de Kirchner, ocurrido el 1° de septiembre de 2022, cuando Fernando Sabag Montiel apuntó y gatilló a centímetros del rostro de la entonces vicepresidenta. En el lugar también se encontraba su expareja, Brenda Uliarte, señalada como partícipe necesaria del intento de homicidio.
La fiscalía solicitó 15 años de prisión para Sabag Montiel, imputado por homicidio triplemente agravado —por alevosía, por violencia de género (femicidio) y por odio político—, además del uso de arma de fuego. En el caso de Uliarte, la acusación se apoyó en una extensa serie de mensajes que la vinculan con la planificación del ataque.
En tanto, Nicolás Carrizo, el tercer acusado, podría ser absuelto, dado que tanto la fiscalía como la querella desistieron de sostener la acusación al considerar que no existen pruebas suficientes que lo relacionen con el hecho.
Argumentos de las defensas
Durante su alegato final, la defensora oficial de Sabag Montiel, Fernanda López Puleio, pidió su absolución al considerar que el acusado es inimputable y argumentó que el arma utilizada no estaba en condiciones de disparar, ya que tenía el cargador parcialmente salido de la empuñadura.
En su declaración ante el tribunal, Sabag Montiel intentó justificar su accionar con argumentos políticos y morales, señalando que actuó por “fines éticos”.
Por su parte, la defensa de Uliarte, encabezada por el abogado Eduardo Chittaro —el cuarto que la representó durante el proceso—, sostuvo que su clienta no estaba en condiciones psíquicas de afrontar el juicio y pidió la suspensión del proceso. En forma subsidiaria, planteó la figura de la tentativa inidónea, al sostener que el arma no estaba cargada y, por tanto, el hecho no podía consumarse.
El contexto del caso
Los tres acusados integraban un grupo conocido como “la banda de los copitos”, dedicado a la venta de algodones de azúcar. La relación entre ellos fue clave para reconstruir las comunicaciones previas al ataque.
El atentado frustrado ocurrió frente al domicilio de Cristina Kirchner, en el barrio porteño de Recoleta, cuando Sabag Montiel le apuntó con una pistola Bersa calibre .32 y gatilló sin que el arma se disparara. El hecho generó una fuerte conmoción política y social y se convirtió en uno de los episodios más graves desde el retorno de la democracia.
El papel de Carrizo
Carrizo, considerado el líder del grupo por ser el dueño de la máquina de copos de azúcar, fue liberado durante el proceso. Los mensajes de texto en los que parecía incriminarse —entre ellos, uno en el que afirmaba “recién intentamos matar a Cristina”— fueron luego relativizados por él mismo, quien los calificó como “bromas” o “comentarios de mal gusto”.
Aunque el contenido del fallo se mantiene en reserva, en los tribunales de Comodoro Py se da por hecho que Sabag Montiel y Uliarte serán condenados, mientras la atención está puesta en el monto de las penas que impondrá el tribunal.
El veredicto marcará el cierre de un proceso judicial destinado a esclarecer un hecho que sacudió a la política argentina y dejó secuelas en la escena institucional del país.
