El patinaje artístico de los Juegos Olímpicos de Invierno Milano-Cortina 2026 quedó envuelto en una fuerte polémica tras la consagración de los franceses Laurence Fournier Beaudry y Guillaume Cizeron en danza sobre hielo.
La jueza gala Jézabel Dabois quedó en el centro de las críticas por la amplia diferencia en las puntuaciones que otorgó a la pareja campeona respecto de los estadounidenses Madison Chock y Evan Bates. En un desenlace ajustadísimo —225,82 contra 224,39— el margen de apenas 1,43 puntos que definió el oro quedó bajo la lupa por las marcadas discrepancias en las planillas de la representante francesa.

En la danza libre, Dabois concedió 137,45 puntos a sus compatriotas y 129,74 a la dupla estadounidense, una brecha de 7,71 unidades, muy por encima de la tendencia del resto del panel. En la danza rítmica la distancia volvió a repetirse. Medios como The New York Post y SB Nation señalaron que la jueza no solo puntuó a la pareja francesa muy por encima del promedio, sino que también ubicó a Chock y Bates por debajo de la media general, arrojando —según análisis estadísticos— una diferencia atípica de más de seis desviaciones estándar. El Comité Olímpico Internacional evitó pronunciarse públicamente y Dabois no ofreció declaraciones tras la competencia.
El clima se enrarece además por las controversias previas que rodean a la dupla campeona. Beaudry estuvo vinculada indirectamente al caso de su ex compañero Nikolaj Sorensen, mientras que Cizeron quedó expuesto por declaraciones de su antigua compañera Gabriella Papadakis. Aunque ninguno de estos episodios se relaciona directamente con la competencia en Milano-Cortina, el contexto amplificó las sospechas. Desde el lado estadounidense, Chock y Bates optaron por un mensaje medido, reivindicando su actuación y el espíritu olímpico, mientras el mundo del patinaje espera si habrá una investigación formal o si el episodio quedará como otra polémica más en la historia de la disciplina.

