La llegada de Diego Santilli a la Jefatura de Gabinete estuvo acompañada por una fuerte señal política: 14 gobernadores participaron de la ceremonia en la Casa Rosada, un respaldo que el Gobierno interpreta como un aval a la nueva etapa de gestión.

El objetivo del flamante funcionario será fortalecer el vínculo con las provincias para asegurar apoyo a los proyectos oficiales en el Congreso y comenzar a explorar acuerdos políticos con vistas a las elecciones de 2027.
Entre los mandatarios presentes estuvieron Osvaldo Jaldo (Tucumán), Raúl Jalil (Catamarca), Gustavo Sáenz (Salta), Marcelo Orrego (San Juan), Leandro Zdero (Chaco), Alfredo Cornejo (Mendoza) y Rogelio Frigerio (Entre Ríos), además de otros gobernadores dialoguistas. También asistieron dirigentes con relaciones más variables con la Casa Rosada, como Martín Llaryora y Jorge Macri, lo que fue interpretado como una muestra de apertura al diálogo.
La buena relación de Santilli con los gobernadores será clave para avanzar con iniciativas legislativas, entre ellas la reforma electoral que impulsa el oficialismo. Al mismo tiempo, el Gobierno busca consolidar alianzas políticas en distintos distritos para evitar una competencia con candidatos libertarios en provincias gobernadas por mandatarios aliados.
En paralelo, Karina Milei comenzó a reorganizar la estrategia parlamentaria de La Libertad Avanza. La secretaria general encabezará una reunión con los bloques oficialistas de Diputados y el Senado, de la que participarán Santilli y el vicejefe de Gabinete, Ignacio Devitt. La intención es coordinar el trabajo legislativo con las negociaciones que el nuevo jefe de Gabinete mantendrá con los gobernadores.
Antes de aceptar el cargo, Santilli acordó con Javier y Karina Milei un esquema de funciones que le otorga mayor capacidad de decisión. Conservó bajo su órbita el área de Interior, ahora convertida en Secretaría, desde donde continuará coordinando el diálogo con las provincias y la articulación política con los bloques legislativos.
En las provincias consideran que el ascenso de Santilli facilitará las negociaciones con la Casa Rosada, ya que contará con un rol más activo en la toma de decisiones. Esa expectativa, sumada a su experiencia en la gestión y a su vínculo con referentes del PRO y de otros espacios, lo posiciona como una de las figuras centrales de la estrategia política del Gobierno para los próximos años.
