El hecho ocurrió este domingo durante un encuentro recreativo en Villa de Soto. La víctima manifestó un intenso dolor torácico antes de desplomarse. Aunque recibió primeros auxilios en el predio y fue trasladado de urgencia, los médicos constataron su deceso en la guardia.

Una jornada de esparcimiento deportivo concluyó de la manera más dolorosa. Un hombre de 43 años, identificado formalmente por las autoridades policiales como Gerardo Manghi, perdió la vida este domingo tras sufrir una descompensación cardíaca aguda mientras disputaba un partido de fútbol amateur en un club de la localidad de Villa de Soto, en el departamento Cruz del Eje, al noroeste de la provincia de Córdoba.

El episodio se desencadenó en pleno desarrollo del juego. Según relataron testigos y participantes del cotejo, el hombre detuvo su marcha de forma imprevista y manifestó a sus compañeros un dolor agudo y punzante en la zona del pecho. La severidad del cuadro provocó la interrupción inmediata de las acciones deportivas, dando paso a momentos de extrema tensión y dramatismo dentro del campo de juego.

Una paramédica que se encontraba asignada a la cobertura de las instalaciones deportivas acudió de urgencia hacia el sector donde yacía la víctima. La profesional inició las maniobras primarias de auxilio y contención para estabilizar los signos vitales del paciente, al tiempo que se activaba el protocolo de emergencia y se solicitaba la presencia inmediata de una unidad de soporte vital avanzado.

A los pocos minutos, una ambulancia de los servicios médicos locales arribó al predio deportivo. Los paramédicos asumieron las maniobras de reanimación, cargaron a Manghi y coordinaron un traslado de urgencia con código rojo hacia el Hospital Municipal de Villa de Soto. Sin embargo, pese al esfuerzo del personal sanitario durante el trayecto y en el área de guardia, los facultativos del nosocomio constataron que el paciente ingresó al centro de salud sin signos vitales.

Hasta el momento, la dirección médica del hospital no ha emitido un parte concluyente sobre la patología de base o el desencadenante exacto del colapso, por lo que se aguardan los resultados de los estudios tanatológicos de rigor. En paralelo, tomó intervención la Policía de Córdoba y la fiscalía de turno de esa jurisdicción, iniciando un sumario judicial para esclarecer pormenorizadamente las circunstancias de la muerte y constatar las condiciones de aptitud física y de cobertura médica con las que contaba el torneo.

Este tipo de sucesos no resulta ajeno a la realidad que se vive cada fin de semana en nuestra provincia. En Tucumán, el movimiento que congrega el fútbol amateur es masivo: desde los concurridos predios sobre la avenida Presidente Perón y la zona de Yerba Buena, pasando por los complejos deportivos en Las Talitas, Lules o Banda del Río Salí, miles de jugadores veteranos y aficionados compiten bajo altas exigencias físicas, muchas veces sin una evaluación médica integral previa o sin que los complejos cuenten con áreas cardioprotegidas y Desfibriladores Externos Automáticos (DEA) al alcance de la mano.

El lamentable deceso de Manghi vuelve a poner en primer plano la vulnerabilidad a la que se exponen los deportistas recreativos en competencias informales y la imperiosa necesidad de instaurar una cultura de prevención que trascienda el mero entusiasmo por jugar a la pelota.