Las consultoras privadas estiman que la inflación de abril mostrará una desaceleración luego del 3,4% registrado en marzo, que había marcado el nivel más alto de los últimos diez meses.

Según las proyecciones, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) se ubicaría entre 2,4% y 2,8%, mientras que el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) calculó una suba de 2,6% para el cuarto mes del año. Los analistas atribuyen la baja principalmente a una menor presión de los precios regulados y de algunos aumentos estacionales.

Las consultoras señalaron que en abril tuvieron menos incidencia los incrementos en educación, combustibles y carne, rubros que habían impulsado la inflación de marzo. Además, la estabilidad en los precios de los combustibles ayudó a moderar el índice, ya que YPF mantuvo sin cambios los valores en los surtidores hasta el 10 de mayo. A pesar de las tensiones internacionales por el conflicto en Medio Oriente y la presión sobre el precio del petróleo, el mercado no espera un aumento fuerte en la nafta.

Entre las mediciones privadas, la consultora Eco Go estimó una inflación de 2,5% en abril, mientras que Equilibra proyectó un 2,4%. Desde esta última firma destacaron que los precios regulados y estacionales mostraron incluso bajas durante la última semana del mes, impulsadas por descensos en frutas, verduras, ropa y combustibles. También remarcaron que la estabilidad del precio de la carne colaboró para moderar el aumento de alimentos y bebidas.

En cuanto al comportamiento de los alimentos, Analytica registró un incremento promedio de 1,2% en las últimas cuatro semanas, con mayores subas en bebidas, gaseosas y productos azucarados. Por su parte, la consultora LCG indicó que el rubro alimentos avanzó 1,7% mensual promedio y explicó que el mayor impacto provino de lácteos, bebidas y panificados. El dato oficial de inflación de abril será publicado por INDEC el próximo 14 de mayo.