Por primera vez, la Casa Rosada no convocó a la vicepresidenta Victoria Villarruel al tradicional Tedeum del 25 de Mayo, lo que expone públicamente la tensión entre el presidente Javier Milei y su compañera de fórmula.

La decisión marca un quiebre con la tradición institucional, ya que históricamente ambos mandatarios participan juntos de la ceremonia.

La organización del evento estuvo a cargo de la Secretaría General de la Presidencia, encabezada por Karina Milei, que envió las invitaciones a través del área de ceremonial. Según el protocolo, es el Ejecutivo quien coordina tanto las participaciones como el operativo de seguridad, aunque el acto se realice en la Catedral Metropolitana.

La exclusión de Villarruel también evita una posible exposición incómoda durante la ceremonia, ya que se buscó esquivar imágenes conjuntas o gestos que alimenten especulaciones sobre la relación entre ambos. El Tedeum suele incluir una caminata del Presidente desde Casa Rosada hasta la Catedral junto a su comitiva.

A diferencia de años anteriores, en los que Villarruel sí había sido invitada pese a las tensiones, este año la distancia política quedó en evidencia con su ausencia directa. La relación entre ambos se fue deteriorando desde el inicio de la gestión y atraviesa uno de sus momentos más críticos.

Mientras tanto, se espera la حضور de funcionarios nacionales, legisladores de La Libertad Avanza y aliados. El último episodio de fricción se dio a comienzos de mayo, cuando Villarruel publicó un mensaje irónico en redes sociales en medio de una polémica que involucraba a un funcionario del Gobierno, lo que profundizó aún más el conflicto interno.