Un sector de la CGT integrado por alrededor de 20 gremios impulsará la propuesta de un paro general de 36 horas con movilización a Plaza de Mayo.

La iniciativa será presentada este jueves ante el Consejo Directivo de la central obrera como respuesta a las políticas del Gobierno nacional.

La propuesta fue acordada durante una reunión realizada en la sede de Gastronómicos, encabezada por dirigentes alineados con Luis Barrionuevo, entre ellos representantes de La Fraternidad y la UTA. Los sindicalistas consideran que la conducción de la CGT mantiene una postura demasiado dialoguista frente a la administración de Javier Milei.

Los gremios promotores rechazan la estrategia de protestas sectoriales y escalonadas que analiza la conducción cegetista, inspirada en el denominado “modelo francés”. En cambio, sostienen que una medida de fuerza de alcance nacional tendría mayor impacto para expresar el descontento sindical.

El bloque también destacó que cuenta con sindicatos clave para el funcionamiento del transporte y los servicios, como los conductores de trenes, los choferes de colectivos y los trabajadores de estaciones de servicio, lo que le otorgaría capacidad de presión en un eventual conflicto.

Otro de los planteos que llevarán al debate es que el Estado asuma la administración de las obras sociales sindicales. Los dirigentes argumentan que la situación financiera de estas entidades se agravó en los últimos años y que resulta cada vez más difícil sostener las prestaciones médicas con los recursos actuales.

La CGT ya había advertido sobre la crisis del sistema de obras sociales, al señalar que la pérdida de poder adquisitivo de los salarios y el aumento de los costos de salud reducen la capacidad de financiamiento. En ese contexto, la propuesta de transferir su gestión al Estado surge como una alternativa que genera debate dentro del movimiento sindical.