La investigación por el homicidio del efectivo de 21 años, asesinado de un balazo en la zona sur de la capital, sumó un elemento probatorio central. La policía perita el rodado y analiza registros fílmicos para dar con los autores materiales del hecho.
La investigación en torno al brutal homicidio de Kevin Samuel Rueda, el agente de policía de 21 años ultimado a balazos en la madrugada del pasado sábado en la zona sur de San Miguel de Tucumán, registró un avance significativo tras el hallazgo del vehículo que los delincuentes le sustrajeron a la víctima en el momento del asalto.
El trágico suceso se produjo cerca de las 5:30 de la mañana en el cruce de avenida Colón y calle Fortunata García. Rueda, quien se encontraba vestido con su uniforme de gala cubierto por una campera, transitaba a bordo de su motocicleta particular rumbo a un punto de concentración preestablecido. Desde allí, el efectivo debía trasladarse junto a otros compañeros hacia la ciudad de Juan Bautista Alberdi para cumplir con un servicio adicional asignado con motivo de un desfile oficial.
Un ataque artero y sin resistencia
De acuerdo con las primeras hipótesis ventiladas por la Unidad Fiscal de Homicidios II, comandada por el fiscal Carlos Sale con la asistencia de la auxiliar Luz Becerra, el joven uniformado fue interceptado de manera sorpresiva por al menos dos sujetos que le cortaron el trayecto con intenciones de robo. Los peritajes preliminares y los indicios recolectados en la escena sugieren que Rueda no llegó a ofrecer resistencia al asalto; sin embargo, los agresores abrieron fuego a quemarropa y le efectuaron un disparo letal a la altura del abdomen antes de apropiarse del rodado y emprender la huida a alta velocidad.
A pesar de la rápida alerta cursada al sistema de emergencias sanitarias, los profesionales del 107 que arribaron al lugar pocos minutos después constataron que el deceso del agente se produjo casi de manera instantánea debido a la gravedad de la lesión interna.
El rastro tecnológico y el hallazgo en el interior
La pista más firme para orientar el rumbo de la pesquisa provino del rastreo satelital y del análisis de las cámaras de seguridad públicas y privadas instaladas en el corredor vial del sur capitalino. Mediante el seguimiento de las imágenes, los investigadores lograron reconstruir con precisión el trayecto de fuga que adoptaron los malvivientes inmediatamente después del crimen.
Como correlato de ese operativo de rastrillaje, la motocicleta sustraída fue localizada en las últimas horas en estado de abandono en la localidad de Los Chañaritos, en jurisdicción del departamento Leales. Personal de la División Criminalística y de la Brigada de Investigaciones se constituyó en el lugar para someter el rodado a peritajes dactiloscópicos y balísticos en busca de rastros biológicos o huellas que permitan individualizar fehacientemente a los autores materiales del hecho.
Con este elemento material recuperado, la fiscalía intensificó las directivas para ejecutar una serie de allanamientos simultáneos y medidas de coerción en diferentes barriadas de la capital provincial y zonas limítrofes, con el firme propósito de lograr la captura de los prófugos y esclarecer por completo un suceso que enluta a toda la fuerza de seguridad y a la comunidad tucumana.
