La caída de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, volvió a poner bajo la lupa un capítulo poco conocido del Cártel Jalisco Nueva Generación en la Argentina.

Entre 2009 y 2010, emisarios del grupo se instalaron en Buenos Aires con el objetivo de montar una estructura para lavar millones de dólares provenientes del narcotráfico. El punto de partida fue un episodio menor en Puerto Madero, cuando tres mexicanos protagonizaron un choque que derivó en una investigación judicial. Detrás de una empresa recién creada en el conurbano bonaerense —a nombre de un supuesto presidente sin recursos— comenzaba a asomar una trama de testaferros y transferencias millonarias.

La pesquisa, impulsada por el fiscal Sebastián Basso, reveló que el grupo había abierto locales comerciales en zonas estratégicas de la Ciudad de Buenos Aires, entre ellos un supermercado en Puerto Madero llamado “Corner Mi Lugar”, inspirado en el modelo de tiendas de cercanía. Durante meses movieron fondos desde el exterior y montaron una fachada comercial que luego abandonaron de forma abrupta. Recién años después, con la irrupción pública del CJNG en México, los investigadores lograron vincular a aquellos empresarios con la estructura financiera del cartel: se trataba de familiares directos del líder narco, encabezados por Gerardo González Valencia, señalado como uno de los operadores clave del entramado económico.

La familia González Valencia residió primero en la Argentina y luego se trasladó a Uruguay, donde finalmente fue detenida y extraditada a Estados Unidos. En paralelo, en el país quedaron imputados presuntos colaboradores locales, entre ellos un taxista que figuraba como presidente de la firma utilizada para el lavado y un empresario con vínculos en Guadalajara que habría articulado el esquema comercial. El desembarco del cartel ocurrió durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner y dejó al descubierto cómo la organización intentó usar la Argentina como plataforma financiera regional. Parte del dinero permanece bajo custodia judicial, mientras avanza el proceso oral contra los acusados argentinos.