El aumento de la mora en préstamos personales y tarjetas de crédito durante 2026 impulsó a varias provincias argentinas a implementar programas de asistencia para familias sobreendeudadas. Las iniciativas apuntan a facilitar la regularización de obligaciones mediante refinanciaciones con tasas reducidas, plazos más largos y condiciones especiales de pago.

La Ciudad de Buenos Aires fue una de las más recientes en sumarse a esta estrategia. La Legislatura porteña aprobó un Programa de Desendeudamiento Familiar y Personal que permitirá refinanciar deudas bancarias en mora vinculadas a préstamos personales y tarjetas de crédito. El plan establece tasas preferenciales y requisitos de acceso relacionados con el nivel de ingresos y el grado de endeudamiento de los hogares.
En la provincia de Buenos Aires, el Banco Provincia amplió las opciones de refinanciación para clientes con atrasos en sus pagos. Los programas incluyen plazos de hasta seis años y tasas diferenciadas según el nivel de mora, con el objetivo de aliviar la carga financiera de quienes enfrentan dificultades para cumplir con sus compromisos.
Otras provincias también avanzaron con medidas similares. Santa Fe lanzó un plan destinado a trabajadores, jubilados y autónomos cuyos ingresos están fuertemente afectados por descuentos de créditos. Corrientes, por su parte, puso en marcha un programa de refinanciación para deudas de tarjetas de crédito que alcanzaría a miles de familias de la provincia.
En Misiones y Córdoba se desarrollaron esquemas especiales a través de bancos provinciales y entidades asociadas. Estas herramientas permiten refinanciar o consolidar deudas en una única cuota mensual, ofreciendo tasas subsidiadas y mayores plazos para facilitar la recuperación financiera de los deudores.
Mientras tanto, Mendoza, Chubut y La Rioja analizan proyectos de características similares. En paralelo, el Congreso Nacional debate iniciativas orientadas al desendeudamiento familiar, en un contexto donde la mora ronda el 12% a nivel país y continúa siendo una de las principales preocupaciones del sistema financiero y de miles de hogares argentinos.
