La llegada de Diego Santilli a la Jefatura de Gabinete marca una nueva etapa en la estrategia política del Gobierno con la mira puesta en la reelección de Javier Milei en 2027.

En la Casa Rosada consideran que el nuevo funcionario será una pieza clave para fortalecer el armado territorial del oficialismo, luego de haber tejido vínculos con gobernadores desde su paso por el Ministerio del Interior.

El plan político fue diseñado por Karina Milei y cuenta con el respaldo del asesor Santiago Caputo. La principal apuesta consiste en alcanzar acuerdos con mandatarios provinciales para que acompañen una futura candidatura presidencial de Milei, a cambio de que La Libertad Avanza limite la competencia electoral en los distritos donde esos gobernadores buscan conservar el poder.

Como parte de esa estrategia, el Gobierno impulsa una reforma electoral que incluya la eliminación de las PASO y la habilitación de listas colectoras. El objetivo es facilitar alianzas con distintos espacios políticos y concentrar el apoyo detrás de un único candidato presidencial, fortaleciendo las posibilidades del oficialismo frente a una eventual competencia con el peronismo.

Las negociaciones habían perdido impulso en las últimas semanas por la crisis política que rodeó al exjefe de Gabinete, Manuel Adorni. Sin embargo, en el oficialismo consideran que su salida ayudó a descomprimir el escenario interno y coincidió con algunos indicadores económicos más favorables, como el crecimiento interanual del 1,6% de la actividad económica en abril y la expectativa de una desaceleración de la inflación acompañada por una leve recuperación del salario real.

El Gobierno también apuesta a que las dificultades financieras que atraviesan la mayoría de las provincias faciliten los acuerdos políticos. La caída de las transferencias nacionales y el deterioro de las cuentas provinciales incrementaron la dependencia de muchas jurisdicciones respecto de la Casa Rosada, un factor que el Ejecutivo considera determinante para avanzar en consensos con gobernadores de distintos espacios.

Además de coordinar la relación con las provincias, Santilli asumirá un rol central en el vínculo con el Congreso y en la reconstrucción del diálogo con el PRO. Su designación fue bien recibida por Mauricio Macri, aunque persisten tensiones entre el expresidente y Javier Milei. En ese contexto, el nuevo jefe de Gabinete buscará consolidar la base política del oficialismo para afrontar el calendario electoral de los próximos años.