La japonesa Naomi Osaka volvió a captar la atención en el Australian Open 2026, esta vez no solo por su rendimiento deportivo sino también por una audaz apuesta estética. En la previa de su victoria ante la croata Antonia Ruzic —a quien derrotó por 6-3, 3-6 y 6-4— la ex número uno del mundo presentó un atuendo diseñado en colaboración con el modisto Robert Wun, inspirado en la simbología de la medusa y la mariposa, emblemas de energía, transformación y poder personal. “Yo lo diseñé. La idea es de una medusa”, explicó la tenista en Melbourne Park, destacando el valor autoral del look.

Según detalló la revista Vogue, el concepto nació en un momento íntimo, cuando Osaka le leía un libro a su hija y una ilustración de una medusa despertó su inspiración. Esa imagen se tradujo en una sudadera de tonos turquesa y verdes, con efecto tie-dye y detalles colgantes que evocaban el movimiento acuático, a la que luego se sumó la impronta de Wun. El diseñador, reconocido por vestir a figuras como Beyoncé y Ariana Grande, aportó su sello con una minifalda plisada sobre pantalones amplios, un sombrero con velo vaporoso y mariposas como guiño a un episodio viral de 2021, cuando una se posó en el rostro de la tenista durante un partido.

Más allá del impacto visual, la propuesta funcionó como una declaración de autoafirmación. “Muchas veces otros escriben nuestras historias. Este fue un momento para escribir un poco de la mía”, reflexionó Osaka. La japonesa, hoy 17ª del ranking WTA, avanzará a la segunda ronda ante la rumana Sorana Cirstea y busca reencontrarse con su mejor versión en un torneo que ya ganó en 2019 y 2021. En Melbourne, Osaka volvió a demostrar que su regreso al alto nivel también se expresa a través de la identidad, el estilo y la narrativa que construye dentro y fuera de la cancha.