Pese al discurso oficial, los indicadores económicos confirman que la recesión continúa profundizándose. Según datos difundidos por el Indec, las ventas en supermercados, autoservicios mayoristas y shoppings volvieron a mostrar retrocesos durante noviembre, en un contexto marcado por la caída del consumo, la parálisis industrial y la reducción de puestos de trabajo en múltiples sectores de la economía.

En los supermercados, las ventas a precios constantes registraron una baja interanual del 2,8% y un desplome mensual del 3,8% respecto de octubre, el peor registro desde diciembre de 2023. Si bien a precios corrientes la facturación creció 21,2%, ese aumento quedó muy por debajo de la inflación interanual, lo que refleja una pérdida real del poder de compra. En los autoservicios mayoristas, la situación fue aún más crítica: las ventas cayeron 8,3% interanual y acumulan un retroceso del 7,7% en los primeros once meses del año.

En contraste, los shoppings exhibieron una suba interanual del 17,3% en términos corrientes, aunque también mostraron una baja mensual del 2,3%, lo que evidencia un freno en el consumo incluso en los segmentos de mayor poder adquisitivo. Indumentaria, calzado y marroquinería encabezaron las ventas, seguidos por el patio de comidas y los artículos deportivos. El cuadro general refuerza la tendencia recesiva y expone las dificultades del modelo económico para reactivar el mercado interno.