El economista Ricardo Crespo asumirá como nuevo subsecretario de Ciencia y Tecnología de la Nación
Foto: Redacción Radio Contacto 104.5 MHz
Gestión nacional. Tras la renuncia de César Óscar Lencina, el investigador del CONICET y exautoridad de la Universidad Austral ocupará un área clave del gabinete científico. Su designación busca imprimir un nuevo perfil académico y de gestión a la cartera.
El tablero de la administración pública nacional incorporó un nombre con fuerte raigambre académica y de reconocida trayectoria en el ámbito de la investigación. El economista Ricardo Fernando Crespo fue designado oficialmente como nuevo subsecretario de Ciencia y Tecnología de la Nación, respondiendo a la estructura de la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología a cargo de Adriana Baravalle. Su llegada al área se produce para cubrir la vacante dejada por César Óscar Lencina, quien dimitió a su cargo argumentando “dificultades persistentes” en el ejercicio de sus funciones y una marcada falta de apoyo institucional.
La designación de Crespo pone al frente de la subsecretaría a un perfil con sólida formación de grado y posgrado. El flamante funcionario es licenciado en Economía por la Universidad Católica Argentina (UCA), además de ostentar un doctorado en Filosofía otorgado por la Universidad Nacional de Cuyo y un doctorado en Economía cursado en la Universidad de Ámsterdam, donde desarrolló su tesis en la Facultad de Economía y Negocios. Su solvencia técnica se complementa con su rol como investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) y su incorporación como miembro de la Academia Nacional de Ciencias Económicas.
Antecedentes y desafíos en el área científico-técnica
Antes de recalar en la gestión pública nacional, Crespo acumuló una vasta experiencia en la conducción universitaria, habiéndose desempeñado como vicerrector de Investigación y de Asuntos Académicos de la Universidad Austral, además de una prolífica carrera dedicada a la docencia y a la articulación entre el sistema científico y el sector productivo. Para la comunidad académica y los centros de investigación del interior del país, que siguen con atención los vaivenes de la política presupuestaria nacional, el desembarque de un investigador de carrera en un puesto de toma de decisiones genera expectativas sobre el rumbo que adoptará la asignación de recursos y el fomento a la ciencia federal.
El recambio en la subsecretaría se da en un momento político y económico sumamente delicado, donde la articulación entre las universidades nacionales, los organismos de investigación y las prioridades del Estado central requiere de interlocutores con capacidad de diálogo técnico y político. Con el desafío de recomponer vínculos institucionales tras la salida de su antecesor, el economista deberá imprimir su impronta en una dependencia encargada de trazar los lineamientos estratégicos de la innovación tecnológica en la Argentina.
