El Gobierno nacional puso en marcha una intensa estrategia política con un doble objetivo: avanzar con la suspensión de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) y allanar el camino hacia la reelección de Javier Milei en 2027.

Mientras el Presidente concentra su agenda en la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, la Mesa Política de la Casa Rosada trabaja para construir los acuerdos legislativos y electorales que le permitan fortalecer el proyecto oficialista.

En el oficialismo consideran que eliminar definitivamente las PASO sería complejo por la resistencia de gobernadores y sectores aliados, por lo que ahora impulsan una alternativa más viable: suspenderlas, tal como ocurrió en las elecciones legislativas de 2025. Según fuentes cercanas a las negociaciones, el consenso con bloques dialoguistas y mandatarios provinciales estaría “70% cocinado”, con la expectativa de alcanzar un acuerdo antes de fin de año.

La estrategia electoral responde a una meta concreta: que Milei logre la reelección en primera vuelta y evite depender de un eventual balotaje, cuyo resultado podría verse condicionado por la evolución de la economía. En la Casa Rosada entienden que la suspensión de las PASO debilitaría a una oposición fragmentada y mejoraría las posibilidades de consolidar una oferta electoral unificada detrás de La Libertad Avanza.

Las conversaciones son encabezadas por Karina Milei, el jefe de Gabinete Diego Santilli y el subsecretario Eduardo “Lule” Menem, quienes negocian con gobernadores de distintos espacios. A cambio del respaldo parlamentario para la reforma electoral, el Gobierno analiza no competir en algunas elecciones provinciales o establecer acuerdos que permitan a los mandatarios conservar el control de sus distritos mientras acompañan la candidatura presidencial del oficialismo.

Entre las provincias donde las negociaciones aparecen más avanzadas figuran Chaco, Entre Ríos, Mendoza, San Juan, Neuquén, Chubut, San Luis y Jujuy, mientras que en Buenos Aires, Santa Fe, Salta, Corrientes y Misiones continúan las conversaciones. En cambio, la Casa Rosada descarta, por el momento, acuerdos políticos en distritos como Tucumán, Córdoba, Formosa, Santiago del Estero, La Rioja, Catamarca, La Pampa, Santa Cruz y Tierra del Fuego.

En paralelo, el Ejecutivo busca avanzar en el Congreso con otras iniciativas clave, entre ellas la reforma del Banco Central, el Super RIGI, la Inocencia Fiscal II y distintos proyectos de desregulación del Estado. Sin embargo, el calendario legislativo estará condicionado por las negociaciones electorales, ya que el oficialismo considera prioritario garantizar las condiciones políticas para sostener el poder más allá de 2027.

Todo este operativo político se desarrolla en un contexto económico desafiante. La caída del consumo, el deterioro del empleo registrado, el aumento de la morosidad y el malestar por la pérdida del poder adquisitivo mantienen bajo presión al Gobierno. Aunque Milei conserva un núcleo importante de apoyo, las últimas encuestas muestran un crecimiento de la desaprobación y reflejan que la principal preocupación de la sociedad sigue siendo la economía cotidiana, un factor que podría resultar determinante en la carrera por la reelección.