El Gobierno nacional dio un nuevo paso en el proceso de concesión de más de 3.900 kilómetros de rutas nacionales, una iniciativa que busca modernizar la infraestructura vial y transferir al sector privado la explotación, administración y mantenimiento de corredores estratégicos.

El anuncio se produjo en el marco del traspaso de una ruta nacional a la provincia de Santa Fe.

Como parte de la Etapa III de la Red Federal de Concesiones, se realizó la apertura de las ofertas económicas de la licitación a través de la plataforma Contrat.Ar. En total se presentaron 21 oferentes con 48 propuestas, luego de que en mayo se evaluaran los antecedentes técnicos de las empresas participantes.

Los corredores incluidos abarcan ocho tramos: Centro, Mesopotámico, Centro-Norte, Noroeste, Litoral, Noreste, Chaco-Santa Fe y Cuyo, que en conjunto suman más de 3.900 kilómetros de rutas nacionales. La meta oficial es ampliar el sistema concesionado hasta alcanzar los 9.000 kilómetros, por donde circula cerca del 80% del tránsito del país.

Desde el Gobierno sostienen que el nuevo esquema funcionará sin subsidios estatales y reemplazará modelos de gestión considerados deficitarios. La intención es que las empresas adjudicatarias inviertan en obras, mantenimiento y mejoras para elevar los estándares de seguridad y transitabilidad de la red vial.

El ministro de Economía, Luis Caputo, detalló que las rutas alcanzadas incluyen corredores clave como las rutas nacionales 7, 9, 11, 12, 16, 18, 19, 34, 66 y 105, además de otros accesos estratégicos para la conexión entre regiones y el transporte de cargas.

Las compañías que resulten adjudicatarias explotarán los corredores mediante el sistema de peaje y también podrán desarrollar actividades comerciales complementarias, como áreas de servicio, estaciones de combustible, locales gastronómicos, espacios publicitarios e infraestructura de fibra óptica, con el objetivo de fortalecer el financiamiento de las concesiones sin recurrir a fondos públicos.