Las diferencias de precios entre provincias: ¿dónde se ubica Tucumán según el último relevamiento?
Comprar los mismos productos en distintos puntos de la Argentina arroja diferencias que superan los diez puntos porcentuales. La logística, la densidad poblacional, los salarios y la presión tributaria explican un fenómeno que impacta de manera dispar en cada distrito. ¿Qué lugar ocupa Tucumán en el mapa de precios nacionales?
Comprar exactamente los mismos productos, de idéntica marca y en una misma jornada no demanda el mismo desembolso económico en cada rincón de la Argentina. Lejos de tratarse de una simple percepción de los consumidores que recorren el país, un relevamiento elaborado por la Universidad de San Andrés (Udesa) —a partir de datos oficiales de la Secretaría de Comercio— permitió cuantificar con precisión quirúrgica una brecha de precios que supera ampliamente los diez puntos porcentuales entre los extremos del territorio nacional.
El mapa de las disparidades provinciales responde a una compleja combinación de factores estructurales. En primer lugar se ubican las enormes distancias geográficas que separan los centros de producción masiva de los puntos de consumo minorista, un obstáculo donde los costos de transporte, almacenamiento y consumo energético inciden de manera directa en el valor final que paga el cliente en la góndola. A ello se suman asimetrías demográficas, disparidades en la escala de los mercados locales, la presión impositiva de los fiscos provinciales y municipales, y las marcadas diferencias en los niveles salariales.

El mapa nacional: ¿cuáles son las provincias más caras y las más baratas?
El ordenamiento federal elaborado por Udesa expone un patrón geográfico bien delimitado. Las provincias patagónicas lideran con holgura el ranking de los distritos con mayor costo de vida. La Pampa encabeza la lista como la jurisdicción más cara del país, registrando precios un 8,1% por encima del promedio nacional. Le siguen de cerca Santa Cruz (7,4%), Chubut (7,1%) y Neuquén (6,4%).
En la vereda opuesta, el NEA concentra los distritos con valores más accesibles para el bolsillo. Chaco se posiciona como la provincia más barata del país, con precios ubicados un 4,5% por debajo de la media nacional, seguida por Corrientes (-4%) y Entre Ríos (-3,5%).
A nivel regional, la Patagonia se consolida como la zona más cara con un 6,6% por encima del promedio, mientras que la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) aparece como la región más económica con un 3,9% por debajo de la media, generando una brecha regional que trepa hasta los 10,5 puntos porcentuales.
¿Dónde se ubica Tucumán en la radiografía de precios?
En medio de este escenario federal fragmentado, Tucumán se posiciona en la mitad exacta del ranking nacional, manteniéndose a prudente distancia tanto de los distritos más costosos como de aquellos que exhiben los valores más bajos.
Según el informe universitario, los precios en la provincia se ubican un 0,90% por debajo de la media nacional, una diferencia marginal y relativamente acotada que permite amortiguar el impacto inflacionario en comparación con los extremos del país, alineándose de manera razonable con el comportamiento general del norte argentino.
Logística, salarios y perecederos: los motores de la brecha
Para los especialistas, el encarecimiento de determinados rubros responde estrictamente a la logística. Damián Di Pace, director de la consultora Focus Market, explicó que en regiones alejadas como la Patagonia los costos operativos se disparan debido a las distancias y a la menor escala comercial.
“Las diferencias de precios superiores al 30% en rubros como carnes y lácteos se explican por la estructura de costos. Son productos que requieren cadena de frío y transporte frecuente, por lo que el traslado incide fuertemente en el precio final”, detalló el analista. Una mirada similar aportó Diego Piccardo, economista jefe de Fundación Libertad y Progreso, quien señaló que abastecer mercados pequeños con menor densidad poblacional encarece los costos fijos por unidad vendida.
Por otro lado, el factor salarial juega un rol determinante. Neuquén, que ostenta el salario privado formal más alto del país impulsado por la actividad hidrocarburífera de Vaca Muerta, enfrenta un costo de vida proporcionalmente elevado. Sin embargo, los economistas advierten que un mayor ingreso nominal no siempre se traduce en mayor poder adquisitivo, ya que la alta demanda local generada por sueldos petroleros termina presionando al alza el valor de los alquileres y los servicios no transables, un fenómeno similar al observado en provincias mineras como San Juan.
