El Ejecutivo busca que la decisión de la petrolera estatal actúe como disparador para una reducción más amplia de los valores en surtidores.

El Gobierno espera que la decisión de YPF de bajar en promedio un 4% el precio de sus combustibles a partir de este jueves 1° de mayo funcione como catalizador para que las demás petroleras que operan en el país —Shell, Axion y Puma— también apliquen recortes en la nafta y el gasoil.
La estrategia oficial apunta a que el ordenamiento de la macroeconomía y una mayor competencia entre empresas consoliden un sendero de desaceleración de la inflación, tras dos meses consecutivos de interrupciones en esa tendencia. Con este objetivo, el Ejecutivo promueve el congelamiento parcial de tarifas de servicios públicos, la apertura de importaciones de productos básicos y, si es necesario, presiona públicamente a empresas que se resisten a ajustar sus precios.
El ministro de Economía, Luis Caputo, celebró la decisión de YPF a través de su cuenta de X, donde sostuvo que “en esta nueva Argentina, los precios no son inflexibles a la baja”. Y añadió: “Con esta reducción, el precio del combustible en YPF queda un 9% más barato que el de la competencia”.
La semana pasada se había manifestado en favor de las empresas de consumo masivo que dieron marcha atrás en las remarcaciones que aplicaron tras la flexibilización del cepo cambiario.
Hasta el cierre de esta nota, las principales competidoras de YPF no habían confirmado si seguirán el mismo camino. Sin embargo, fuentes del sector consultadas por Infobae indicaron que es probable que Shell, Axion y Puma apliquen rebajas, aunque quizás en un porcentaje menor al dispuesto por la petrolera de mayoría estatal. El precedente inmediato fue la baja de precios de octubre, que posteriormente fue replicada por las demás compañías.
“La caída del precio internacional del Brent, junto con los actuales valores en surtidores, permite márgenes de ganancia elevados. Sin embargo, si no ajustan sus precios, las demás marcas corren el riesgo de perder mercado frente a YPF, que ya concentra cerca del 60% de las ventas de combustibles”, explicó un ejecutivo del sector.
La disminución en el precio del petróleo se explica en parte por una desaceleración en la demanda global, sumada a una mayor producción de países fuera de la OPEP+, y a la estabilidad alcanzada en algunos conflictos geopolíticos que habían tensionado el mercado.
