La Casa Rosada busca capitalizar una serie de señales económicas favorables, como la desaceleración de la inflación —que en abril fue del 2,6%— y el anuncio de YPF de una inversión por US$25.000 millones para potenciar el desarrollo de Vaca Muerta.
A esto se suma la decisión de contener los aumentos en los combustibles para evitar un mayor impacto en los precios.

Las proyecciones privadas indican que la inflación de mayo podría ser aún menor, ubicándose entre el 2,1% y el 2,3%, impulsada por la desaceleración en alimentos y el control sobre tarifas de servicios y transporte. En este contexto, el Gobierno mantiene especial atención sobre el precio de los combustibles, que tras un fuerte aumento en marzo, se estabilizaron en los meses siguientes.
En paralelo, el anuncio del proyecto LLL Oil, presentado por el titular de YPF, Horacio Marín, prevé incrementar las exportaciones de petróleo en unos US$6.000 millones adicionales hacia 2032, consolidándose como uno de los principales ejes económicos de la gestión.
Con este escenario, el oficialismo busca retomar la iniciativa en el Congreso y frenar el avance de la oposición, que impulsa la interpelación al jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Para ello, convocó a una sesión anticipada con otro temario, en un intento por desplazar el debate opositor y recuperar el control de la agenda legislativa.
