La inflación en Argentina mostró una desaceleración en abril, con un 2,6% mensual frente al 3,4% registrado en marzo.

Este dato marcó el primer descenso luego de varios meses de subas, aunque no alcanzó para modificar el escenario general: el país sigue entre las economías con mayor inflación de América Latina.

En términos interanuales, el Índice de Precios al Consumidor se ubicó en torno al 32%, lo que mantiene a Argentina en el segundo lugar del ranking regional, solo por detrás de Venezuela. Muy por detrás aparecen países como Bolivia, Brasil, Chile y México, con niveles considerablemente más bajos.

A pesar de la moderación mensual, el acumulado del primer cuatrimestre alcanzó el 12,3%, superando las previsiones oficiales. Además, el dato de abril fue el más bajo de los últimos cinco meses, impulsado por una menor presión en algunos rubros que habían aumentado con fuerza en marzo.

La comparación regional deja en evidencia una brecha persistente: mientras la mayoría de los países presenta inflaciones de un dígito, Argentina continúa por encima del 30% anual. Esto refleja que, aunque hay señales de desaceleración, la dinámica inflacionaria local sigue diferenciándose claramente del resto de la región.