El ministro de Economía informó ante la Oficina Anticorrupción un total de $19.509 millones al cierre de 2025. Medido en moneda dura, su capital creció hasta un 35% y concentra el 95% de sus depósitos bancarios en cuentas radicadas en el extranjero.
En momentos donde el ajuste fiscal y las metas de estabilidad marcan el día a día de las provincias, la evolución patrimonial de los principales responsables de la política económica nacional vuelve a quedar expuesta bajo la lupa pública. El ministro de Economía, Luis Caputo, formalizó su declaración jurada correspondiente al período fiscal 2025 ante la Oficina Anticorrupción (OA), notificando bienes, depósitos y tenencias dinerarias por un total de $19.509 millones. El registro evidencia una suba nominal del 64,6% respecto de los $11.851 millones que había declarado al término de 2024.
Para una plaza como Tucumán —donde el pulso productivo de los talleres, comercios y agroindustrias lidia permanentemente con las restricciones de financiamiento y el costo de los insumos—, la composición del capital de quien define las variables macroeconómicas del país cobra un significado singular. Al medir el patrimonio de Caputo en dólares a la cotización oficial del Banco Nación al 31 de diciembre de 2025, el acumulado asciende a unos 13,1 millones de dólares. Si se toma como parámetro el cierre de 2024 (cuando la cifra rondaba entre 9,7 millones de dólares en el segmento paralelo y 11,2 millones en el oficial), el incremento neto en moneda dura osciló entre un 17% y un 35%.
El documento presentado precisa que, de la diferencia total de $7.658 millones registrada entre un ejercicio y otro, $4.530 millones (el 59%) respondieron a actualizaciones en las valuaciones fiscales de los mismos activos que ya integraban su cartera patrimonial. Cabe recordar que en su primer año de gestión, durante 2024, el titular del Palacio de Hacienda había declarado un incremento del 137% en moneda nacional.
Uno de los datos más salientes radica en la distribución geográfica de sus fondos: el 68% del patrimonio global del funcionario está fuera de la Argentina. En depósitos radicados en el exterior asentó unos $12.422 millones, a los que se añaden otros $889 millones por su participación societaria en Ancora Investments LP, totalizando aproximadamente $13.311 millones en el extranjero. La cuenta más voluminosa corresponde a una caja corriente en dólares situada en Estados Unidos por un equivalente a $11.738 millones (casi 8 millones de dólares). Si el análisis se limita con exclusividad a sus ahorros líquidos o colocaciones financieras, el 95% de los depósitos bancarios de Caputo se encuentra fuera de las fronteras nacionales.
En lo que respecta a sus bienes en el país, el ministro conservó sin alteraciones sus nueve inmuebles. La propiedad de mayor porte y valor declarado se sitúa en la vecina provincia de Santiago del Estero: se trata de un establecimiento rural de 81 millones de metros cuadrados ubicado en la localidad de Alberti, tasado fiscalmente en $1.290 millones (había sido informado en $981 millones en 2024). A ello se suman dos departamentos en la Ciudad de Buenos Aires —el principal de 365 metros cuadrados valuado en $588 millones—, tres cocheras porteñas, un lote en Pilar, otro en Benavídez y una residencia en Villa La Angostura, Neuquén.
En el rubro automotor y náutico mantuvo dos vehículos Kia Carnival, una camioneta Volvo XC90, un yate, un gomón y un cuatriciclo Yamaha. Al igual que en ejercicios previos, las cifras registradas exponen el abismo que suele separar las tasaciones fiscales de los valores reales de mercado: el cuatriciclo figura asentado formalmente en apenas $24 mil, el gomón en $179 mil y la embarcación mayor en $1,1 millones.
En el terreno de las participaciones corporativas locales, Caputo retuvo el 89% del paquete accionario de la firma agropecuaria Palmeral Chico SA (que pasó de valer $1.513 millones a $2.289 millones), un tercio de Sacha Rupaska SA ($459,6 millones) y el 50% de su consultora Anker Latinoamericana SA ($61,2 millones). Como novedad financiera para 2025, incorporó plazos fijos en pesos por unos $584 millones y cuotas partes en fondos comunes de inversión por $17 millones, al tiempo que canceló una deuda familiar de casi $186 millones que mantenía con su hermano Flavio Luis Nicolás Caputo.
La radiografía patrimonial exhibe una estructura donde la mayor parte de la solvencia del ministro descansa en jurisdicciones foráneas, una realidad patrimonial que suele generar fuertes contrastes con la prédica oficial orientada a repatriar capitales e invertir en la economía real argentina.
