Épico triunfo en La Ciudadela: San Martín revirtió un 0-2 en contra y le ganó agónicamente 3 a 2 a Midland
Foto: Redacción Radio Contacto 104.5 MHz
En una noche de emociones al límite, el “Santo” tucumano caía por dos goles y sufría en su propia cancha. Sin embargo, a puro corazón y con goles en la recta final del complemento, reaccionó a tiempo para sellar un 3 a 2 inolvidable ante su gente.
Un arranque adverso y una tarde que pintaba para el olvido
El pulso del fútbol tucumano latió al ritmo de noventa minutos electrizantes en el estadio de Bolívar y Pellegrini. San Martín recibió a Midland con la urgencia de sumar de a tres ante su parcialidad, pero el desarrollo inicial del encuentro se transformó rápidamente en una pesadilla para el conjunto local.
Las señales de alerta comenzaron a sonar temprano. Apenas transcurrían dos minutos del primer tiempo, un violento remate que se estrelló contra el travesaño privó al “Santo” de abrir el marcador y encauzar el juego. Con el correr de los minutos, la visita ganó terreno, ajustó sus líneas y comenzó a capitalizar las imprecisiones defensivas del elenco tucumano. Para colmo de males, la mala fortuna se ensañó con el plantel rojiblanco en la etapa inicial: las lesiones obligaron a modificaciones tempranas, marginando del campo de juego a Mauro Verón —reemplazado por Diego Diellos— y posteriormente a Cisnero, ambos con problemas físicos que alteraron los planes tácticos del cuerpo técnico.
El golpe de gracia parcial llegó a los 11 minutos del segundo tiempo, cuando Jeremías Perales Amos capitalizó una desatención y estampó el segundo tanto para Midland. Con un categórico 2 a 0 en contra y escasas ideas en ofensiva, San Martín quedó contra las cuerdas, desorientado y navegando en un clima de impaciencia que bajaba desde las tribunas de La Ciudadela.
La furia de los minutos finales: tres zarpazos para la historia
Cuando el cronómetro marcaba el minuto 32 del complemento y la derrota parecía un veredicto inapelable, resurgió el temple característico del equipo tucumano. Una jugada aislada encontró bien pisando el área a Matías “Caco” García, quien sacó un potente zurdazo seco para descontar y encender una chispa de esperanza en medio de la adversidad.
Ese descuento cambió drásticamente el humor del partido y dinamitó la estructura táctica de la visita. El empuje del local se transformó en un vendaval ofensivo que acorraló a Midland contra su propio arco. A los 39 minutos, Cabrera apareció con oportunismo dentro del área para empujar la pelota y decretar el empate 2 a 2, desatando la locura y haciendo delirar a los miles de hinchas presentes en el estadio.
Lejos de conformarse con la igualdad heroica, el “Santo” fue por más con el aliento ensordecedor de su gente. Y el premio mayor llegó sobre el epílogo: a los 47 minutos, ya ingresados en el tiempo adicionado al tiempo reglamentario, una arremetida furiosa culminó en el tercer tanto que estableció el 3 a 2 definitivo. El pitazo final selló una noche de infarto, donde San Martín demostró que en La Ciudadela la jerarquía y el corazón nunca se dan por vencidos.
