La pelea estelar entre el dominicano Fausto Báez y el argentino Facundo Dávila, disputada en la Federación Argentina de Boxeo, terminó en el segundo round en medio de una escena confusa y polémica. Tras ser ampliamente superado, el rincón de Báez arrojó la toalla y el árbitro detuvo el combate, pero el boxeador caribeño, visiblemente desorientado, lanzó un golpe por la espalda a Dávila cuando este festejaba la victoria, lo que generó preocupación inmediata en el ring.

Minutos después, el equipo de Báez advirtió síntomas alarmantes y el púgil fue trasladado al Hospital Durand, donde quedó internado en observación. Según informaron desde su entorno, sufrió un golpe frontal leve con pérdida de conciencia y una inflamación en la nuca, producto de un choque de cabezas y los castigos recibidos. Si bien los estudios descartaron lesiones cerebrales graves, los médicos decidieron mantenerlo bajo control por su cuadro neurológico.

Desde el entorno del dominicano cuestionaron la decisión arbitral de permitir que la pelea continuara pese a los signos de conmoción, mientras que el propio Báez llevó tranquilidad horas más tarde al confirmar que se encuentra estable y en recuperación. Dávila, por su parte, sumó un nuevo triunfo para extender su invicto profesional, en una velada que dejó abierta la discusión sobre los protocolos de seguridad en el boxeo.