La NASA activó por primera vez en la historia una evacuación médica desde la Estación Espacial Internacional (EEI), a unos 400 kilómetros de la Tierra. La decisión se tomó tras detectarse un problema de salud en uno de los astronautas de la misión Crew-11, lo que obligó a interrumpir la estadía en órbita y poner en marcha un protocolo inédito en más de 25 años de operaciones del laboratorio espacial.

El regreso anticipado se realizó a bordo de una cápsula SpaceX Crew Dragon, que se desacopló de la EEI según lo previsto y amerizó con éxito en el Océano Pacífico, frente a la costa sur de California, durante la madrugada del 15 de enero. La NASA informó que el estado del tripulante afectado era estable y que no fue necesario realizar modificaciones especiales para el viaje, aunque será trasladado a un hospital para controles médicos, una medida poco habitual tras misiones espaciales.

La tripulación, integrada por Michael Fincke y Zena Cardman (NASA), Kimiya Yui (JAXA) y Oleg Platonov (Roscosmos), se convirtió así en la primera en abandonar la estación antes de lo previsto por razones médicas. Tras el aterrizaje, los astronautas fueron vistos en buen estado de ánimo, y la comandante de la misión, Zena Cardman, resumió el momento con una frase breve: “Es tan agradable estar en casa”.