El Gobierno anunció la eliminación gradual de las retenciones a las exportaciones industriales, una medida que fue bien recibida por la industria automotriz.
El sector considera que esta decisión puede representar un alivio en costos y una oportunidad para mejorar la competitividad en un contexto económico complejo.

Las terminales destacan que la reducción de impuestos podría ayudar a posicionar mejor a las fábricas locales frente a otros mercados de la región, como Brasil y México. En un escenario donde la competencia internacional es cada vez más fuerte, cualquier mejora en los costos resulta clave para sostener la producción y atraer inversiones.
La importancia de la medida radica en la fuerte dependencia exportadora del sector. En algunos casos, más del 70% de la producción se destina al exterior, principalmente a Brasil. Hasta ahora, los vehículos exportados pagaban retenciones cercanas al 4,5%, por lo que su eliminación progresiva hasta llegar a 0% representa un cambio significativo.
Sin embargo, desde la industria advierten que esta medida por sí sola no resolverá todos los problemas estructurales. Persisten desafíos como los altos costos logísticos, la carga impositiva, las dificultades para importar insumos y la falta de previsibilidad económica.
En paralelo, el sector enfrenta un contexto global exigente, con la creciente competencia de nuevos actores y la transición hacia vehículos eléctricos e híbridos. En este marco, mejorar la competitividad dejó de ser una opción y pasó a ser una necesidad estratégica para garantizar el futuro de la industria automotriz en Argentina.
