El debate por el proyecto de Ficha Limpia volvió a generar tensión en el Congreso tras el informe de gestión del jefe de Gabinete Manuel Adorni.

Desde Provincias Unidas, la diputada Gisela Scaglia pidió avanzar con el tratamiento de la iniciativa por separado de la reforma electoral y anticipó que buscará impulsar un emplazamiento en Diputados. Sin embargo, para avanzar necesitará acuerdos con otros bloques opositores, especialmente con Unión por la Patria, que ya había rechazado propuestas similares en 2025 por considerarlas inconstitucionales.

La iniciativa propone impedir que sean candidatos quienes tengan condenas por delitos de corrupción, narcotráfico, terrorismo, trata de personas, delitos sexuales, lavado de dinero y otros delitos graves. También alcanza a quienes integren el registro de deudores alimentarios morosos. Desde el oficialismo, referentes de La Libertad Avanza respaldaron el proyecto y lo definieron como una herramienta clave para combatir la corrupción y la impunidad en la política.

En paralelo, el Gobierno busca avanzar con una reforma electoral más amplia que incluye la eliminación de las PASO, cambios en el financiamiento partidario y modificaciones en la Boleta Única de Papel. Sin embargo, sectores dialoguistas de la oposición ya anticiparon que no acompañarán el paquete completo. La Unión Cívica Radical propuso mantener las PASO de manera optativa, mientras que dirigentes aliados como Oscar Zago cuestionaron la amplitud del proyecto oficialista.

El debate legislativo se anticipa complejo y demandará amplias negociaciones en ambas cámaras. La comisión encabezada por Agustín Coto será la encargada de tratar la reforma electoral, aunque el oficialismo admite que aún no hay consenso suficiente. Además, gobernadores como Osvaldo Jaldo y Raúl Jalil adelantaron que sus legisladores no apoyarán la iniciativa libertaria, mientras el Senado proyecta una sesión clave para el próximo 14 de mayo.