La actriz desmintió la ruptura del empresario uruguayo, pero aseguró que están tomándose un tiempo mientras ella permanece en Buenos Aires junto a su familia

En las últimas horas, un rumor que corrió como reguero de pólvora daba por hecho que Graciela Alfano se había separado de su novio, el empresario uruguayo Carlos Bustin, a un año de estar juntos. LA NACION habló con la actriz que desmintió todo y contó que vino a Buenos Aires a pasar las fiestas con su familia, y que aprovecharon para tomarse un impasse de unas pocas semanas hasta que ella vuelva a Punta del Este a trabajar y descansar también. Además, desmintió que haya terceros en discordia y dijo que tampoco pasó nada con el presidente Javier Milei, con quien la habían relacionado.

-¿Te separaste?

-No. No estamos separados. Dicen que esto viene desde hace unas semanas y nosotros estuvimos juntos el día de mi cumpleaños, el 14 de diciembre. Me hizo una fiesta preciosa en el barco con mis amigos y dormimos ahí. Esa es la verdad. No hay ningún tercero en discordia, ni separación escandalosa, ni nada.

-¿Y por qué crees que se habla de eso?

-El 24 quería pasarla con mi familia, el 25 es el cumpleaños de mi nieta (Nina cumplió 5 años), el 31 y 1° estuve con mis hijos (Nicolás Ruskowski, y Francisco y Gonzalo Capozzolo). Quería pasar las fiestas con mi familia y, ya que estamos, decidimos hacer un impasse, como cualquier pareja. Estuvimos un año juntos, sin despegarnos y es bueno tomarse un tiempo y ver. Pero no hubo peleas ni mucho menos escándalo.

-Se habló de terceros en discordia. Por un lado, que coqueteaste con Milei, y por el otro, que él habría conocido a una mujer más joven, una productora uruguaya…

-No hay nada con el presidente Milei, ni con ninguna chica, ni nada. Simplemente saludó a una chica que estaba ahí como tantas, porque él es el dueño de restaurante y saluda a todos los que van; conoce a todo el mundo. Hay un video dando vueltas, y si lo mirás sin sesgo, claramente te das cuenta de que no pasa nada. Tratan de editarlo para que parezca, pero es un invento.

-¿Hablaron después de esos rumores?

-Sí. Le pregunté si pasaba algo y me dijo que no, que no pasa nada. En estos días tengo que volver a Uruguay por unos eventos, y nos sentaremos a charlar. Nos queremos mucho. Nos amamos y nos respetamos mucho. Tenemos nuestros tiempos de pareja. Carlos está un poquito mal por todo esto que se dice, y la verdad es que la idea era no hablar durante este impasse, pero así se dieron las cosas. Tuvimos que hablar y fui muy directa, porque si le pasaba algo con alguien estaba en todo su derecho. Pero no le pasó nada. Son inventos. Dicen que hace tres semanas que no estamos juntos y no es así. Yo me vine a Buenos Aires el 24 y en breve volveremos a hablar. Hay que respetar los tiempos de una pareja, que después de todo es dinámica. No hago futurología.

-¿Por qué decidieron tomarse un impasse?

-Es un tiempo de introspección que nos tomamos, para pensar y ver. Estamos juntos para estar bien en cada momento. No estamos para tener hijos y nietos, sino para disfrutar y divertirnos. Y eso lo tenemos claro. Lo más lógico del mundo es que una pareja pueda tomarse un tiempo. Metieron a Ana Rosenfeld en el medio y nada que ver. Hablé con ella y está sorprendida, porque no es mi vocera. Yo no necesito esta prensa ni ninguna, y tampoco me gusta. No hay escándalos, estoy con una pareja, tomamos un impasse y vamos a hablar y hablaremos todo lo que necesitamos. No hay terceros de ninguna parte.