El hecho se produjo sobre la Ruta Provincial 323 tras un foco ígneo iniciado en la cocina. Pese al trabajo conjunto de los vecinos y los Bomberos Voluntarios de Bella Vista, la estructura sufrió destrucción total. La Justicia inició peritajes para determinar el origen del siniestro.

Un voraz incendio dejó como saldo la pérdida total de una vivienda y de todas las pertenencias de una mujer de 29 años en la localidad de Santa Rosa de Leales, en el este de la provincia de Tucumán. El episodio, ocurrido en horas de la siesta, movilizó a personal policial y dotaciones de bomberos de la zona, afortunadamente sin que se registraran heridos ni víctimas fatales.

El hecho se desencadenó alrededor de las 15:00 del jueves 20 de agosto en una propiedad situada en las inmediaciones de la Ruta Provincial 323, un corredor clave que conecta diversas comunidades rurales del departamento Leales. De acuerdo con las primeras actuaciones policiales labradas por las autoridades intervinientes, la damnificada se encontraba sola en el inmueble y se disponía a preparar la comida cuando se desató un foco ígneo imprevisto en el sector de la cocina y el horno.

Al advertir la presencia del fuego, la joven intentó sofocar las llamas por sus propios medios con la inmediata colaboración de vecinos del lugar, quienes acudieron con baldes de agua y matafuegos domésticos. Sin embargo, la combustión de los materiales y las condiciones del ambiente aceleraron la propagación del fuego por los techos y ambientes contiguos, tornando imposible su contención manual en pocos minutos.

Tras el llamado de alerta recibido en el Sistema de Emergencias 911, personal de la Comisaría de Santa Rosa de Leales llegó rápidamente al lugar para acordonar el perímetro, resguardar a los residentes de las casas linderas y facilitar el ingreso de los vehículos de emergencia.

Poco después arribó una dotación de los Bomberos Voluntarios de Bella Vista, bajo las órdenes de su jefe de cuerpo, Antonio Robledo. Los brigadistas desplegaron líneas de ataque directo para neutralizar el frente de fuego y, tras un intenso trabajo operativo, lograron controlar el foco y proceder al posterior enfriamiento de las estructuras colapsadas para evitar cualquier tipo de reactivación en los tirantes y restos calcinados.

Pese al esfuerzo desplegado por los rescatistas, el daño estructural fue absoluto: la vivienda quedó reducida a cenizas y la propietaria perdió muebles, electrodomésticos, indumentaria y documentación personal, quedando únicamente con la ropa que vestía al momento del siniestro.

En el plano sanitario, el personal de auxilio constató que la joven se encontraba en buen estado de salud general y sin signos de intoxicación por monóxido de carbono ni quemaduras, por lo que no fue requerido su traslado en ambulancia a un centro asistencial. Tras recibir contención primaria en el lugar, quedó temporalmente bajo el resguardo y acompañamiento de familiares directos.

El caso quedó formalmente radicado ante la Unidad Fiscal de Decisión Temprana del Centro Judicial Concepción. La fiscalía de turno caratuló el expediente preventivamente como “Incendio y otros estragos” y ordenó una serie de peritajes técnicos y planimétricos a los especialistas en siniestros para establecer de forma fehaciente si la falla se originó por una pérdida de gas o un desperfecto en las instalaciones.