La Selección argentina afrontará este sábado uno de los desafíos más exigentes de su camino hacia el bicampeonato mundial cuando enfrente a Suiza por los cuartos de final del Mundial 2026.

El encuentro se disputará desde las 22 en el Arrowhead Stadium de Kansas City, con arbitraje del portugués Joao Pinheiro, y podrá seguirse por TV Pública, TyC Sports, Telefe, DSports y Disney+ Premium. El equipo de Lionel Scaloni buscará meterse entre los cuatro mejores del certamen y continuar defendiendo la corona obtenida en Qatar 2022.

La Albiceleste llega a esta instancia después de un recorrido tan exitoso como exigente. Tras superar con autoridad la fase de grupos frente a Argelia, Austria y Jordania, el seleccionado argentino debió sacar a relucir su carácter en las rondas eliminatorias. Primero eliminó a Cabo Verde en el tiempo suplementario y luego protagonizó una remontada memorable ante Egipto, al revertir una desventaja de dos goles en los minutos finales para imponerse por 3-2.

Del otro lado estará una Suiza que fue creciendo con el correr del torneo y llega con argumentos para ilusionarse con dar el golpe. Después de un debut con dudas ante Qatar, el conjunto dirigido por Murat Yakin encontró solidez colectiva, terminó como líder de su grupo y eliminó sucesivamente a Argelia y Colombia, esta última en una definición por penales que confirmó su fortaleza defensiva y su capacidad para competir en los partidos de máxima tensión.

Los antecedentes mundialistas favorecen claramente a la Selección argentina. Será el tercer enfrentamiento entre ambos equipos en una Copa del Mundo, y los dos anteriores terminaron con triunfo albiceleste. El primero fue en Inglaterra 1966 (2-0), mientras que el más recordado se produjo en Brasil 2014, cuando un gol de Ángel Di María a los 118 minutos destrabó un duelo extremadamente parejo en los octavos de final.

En lo futbolístico, Scaloni mantiene algunas incógnitas en la formación. La principal pasa por el lateral derecho, donde Nahuel Molina y Gonzalo Montiel pelean por un lugar, mientras que en el ataque el entrenador deberá decidir si acompaña a Lionel Messi con Julián Álvarez o con Lautaro Martínez. El resto del equipo mantendría la base que viene sosteniendo el rendimiento del campeón del mundo durante todo el certamen.

Más allá de los nombres, Argentina sabe que enfrente tendrá un rival disciplinado, intenso y con experiencia internacional. Suiza suele conceder pocos espacios y obliga a sus adversarios a tener paciencia para romper su estructura defensiva. Para la Albiceleste será una prueba de carácter y jerarquía: si logra imponer la calidad de su mediocampo y el desequilibrio de Messi en los últimos metros, tendrá una gran oportunidad de seguir alimentando el sueño de conquistar un histórico bicampeonato mundial.