La frase de Lamine Yamal sobre que el partido entre España y Francia era el que “todo el mundo esperaba” y que enfrentaba a “las dos mejores selecciones del Mundial” generó un fuerte revuelo entre los hinchas argentinos.

En las redes sociales, muchos interpretaron la declaración como un desaire hacia la Selección argentina, vigente campeona del mundo, que también sigue siendo protagonista en la elite del fútbol internacional.

Sin embargo, mientras las redes sociales hacían lo que mejor saben hacer —convertir una frase en un conflicto diplomático futbolero—, Lionel Scaloni eligió el camino menos esperado: el de la calma. Consultado en conferencia de prensa, el entrenador argentino evitó cualquier confrontación y relativizó la controversia. “No escuché lo que dijo Lamine, pero claro que es una final anticipada si son dos grandes equipos, los dos favoritos”, respondió.

Lejos de sentirse ofendido por la omisión de Argentina, el técnico campeón del mundo fue incluso más allá y respaldó el concepto del joven español. “No me parece mal lo que haya dicho porque es la realidad. Posiblemente son dos de los favoritos”, explicó, dejando en claro que reconocer la calidad de un rival no implica desconocer el peso de la Albiceleste.

La respuesta de Scaloni volvió a mostrar una de las características que marcaron su ciclo al frente del seleccionado: evitar alimentar polémicas innecesarias. Mientras afuera algunos discutían quién merece el cartel de favorito, el entrenador prefirió recordar una máxima del fútbol: los títulos no se ganan en las conferencias de prensa ni en las redes sociales, sino dentro de la cancha.

El episodio también reflejó la madurez con la que el cuerpo técnico argentino maneja este tipo de situaciones. Después de conquistar la Copa del Mundo, la Copa América y la Finalissima, en el entorno de la Selección parecen tener claro que no hace falta entrar en cada debate para defender un prestigio que se sostiene con resultados y no con declaraciones.

Además, Scaloni volvió a dejar en evidencia su estrecho vínculo con el fútbol español, donde desarrolló gran parte de su carrera como jugador y entrenador. En más de una oportunidad reconoció que España es su “segunda casa” e incluso no descartó dirigir algún día a la selección ibérica. Por ahora, su prioridad sigue siendo Argentina, aunque quedó claro que, cuando aparecen declaraciones polémicas, el técnico prefiere responder con serenidad antes que sumar un capítulo más al siempre inagotable universo de las controversias futboleras.