La industria tecnológica dio un paso hacia una infraestructura más sostenible con la alianza entre Nvidia y la startup Valar Atomics, que trabajan en el desarrollo de un centro de datos capaz de operar sin consumir agua para refrigeración. La iniciativa apunta a responder al creciente impacto ambiental que generan las instalaciones dedicadas a la inteligencia artificial.

El proyecto reemplaza los tradicionales sistemas de enfriamiento por agua mediante un reactor nuclear modular refrigerado con helio. Esta tecnología permite trabajar a temperaturas más elevadas y elimina la necesidad de utilizar grandes volúmenes de agua, uno de los principales desafíos de los centros de datos de última generación.

Durante una presentación en Utah, Nvidia mostró un chip funcionando con electricidad generada por un reactor de Valar Atomics. La compañía también adaptó su arquitectura para operar con refrigeración por aire y un circuito cerrado, una combinación que busca mejorar la eficiencia energética y reducir la huella hídrica de sus futuras instalaciones.

La propuesta surge en un contexto de creciente presión sobre los recursos naturales. En Utah, la expansión de los centros de datos despertó preocupación por su impacto sobre las reservas de agua, lo que llevó al gobierno estatal a impulsar regulaciones más estrictas y a promover la energía nuclear como alternativa para abastecer la creciente demanda eléctrica.

Por ahora, el reactor experimental produce 100 kilovatios, aunque Valar Atomics ya trabaja en ampliar su capacidad para construir sistemas comerciales en el condado de Emery. El proyecto cuenta con respaldo de autoridades locales, que destacan su potencial para generar empleo, atraer inversiones y fortalecer el desarrollo tecnológico de la región.

Con esta iniciativa, Nvidia busca demostrar que el crecimiento de la inteligencia artificial puede ir de la mano de una infraestructura más eficiente y sostenible. Si el modelo logra escalarse a nivel comercial, podría marcar un cambio de paradigma para los centros de datos del futuro, reduciendo significativamente el consumo de agua sin comprometer el rendimiento computacional.