Un informe de la Universidad Católica Argentina (UCA) advirtió que, aunque el empleo muestra señales de recuperación, el mercado laboral continúa deteriorándose por el crecimiento de puestos de baja calidad e informales.

Según el estudio, una parte importante de los nuevos ocupados se inserta en actividades de baja productividad y con menores ingresos.

El relevamiento indica que el 48,3% de los trabajadores se desempeña actualmente en el sector micro informal, por encima del 45,9% registrado en 2023. En contraste, el empleo público redujo su participación, mientras que el empleo privado formal mostró un crecimiento mínimo dentro del total de ocupados.

La UCA también destacó el avance del trabajo independiente. Los cuentapropistas y trabajadores no asalariados ya representan el 31,7% del empleo urbano, una tendencia que, según el informe, responde principalmente a estrategias de subsistencia más que al desarrollo de nuevos emprendimientos.

El estudio advierte que las diferencias en el mercado laboral ya no dependen solo de contar o no con un empleo, sino también de la calidad de la inserción, la estabilidad de los puestos, el acceso a derechos laborales y la capacidad de los ingresos para cubrir las necesidades básicas.

Otro dato que preocupa es el aumento del autoempleo informal como salida frente a la desocupación. La probabilidad de que una persona desempleada termine trabajando por cuenta propia creció en los últimos años, mientras que disminuyeron las oportunidades de acceder a un empleo formal o al sector público.

En ese contexto, la UCA concluyó que la recuperación del mercado laboral dependerá de la capacidad de la economía para generar puestos registrados y de mayor productividad. De lo contrario, advirtió, la baja desocupación podría sostenerse a costa de un mayor avance de la informalidad, salarios más bajos y una menor protección para los trabajadores.