Los presuntos dealers les enviaron un audio amenazante a los vecinos que ayer destruyeron cuatro búnkeres

Luego del ataque a cuatro búnkeres narco en el barrio Los Pumitas, la banda de “Los Salteños” les envió una fuerte amenaza a los vecinos que ayer destruyeron la casa del presunto jefe de la banda y la familia de Máximo Jérez, el nene de 11 años que fue asesinado el pasado domingo, tuvo que irse de su casa.

“Enviaron audios diciendo que iban a ir uno por uno. Diciendo que se habían metido con los cuatro búnkeres de los salteños y pidiendo rendición de cuentas de por qué habían actuado así”, manifestaron los vecinos a TN, que también recibió intimidaciones por la presunta banda narco.

Dos personas en moto arribaron al barrio Los Pumitas y amenazaron con un arma al equipo periodístico de TN. “Tuvimos que dejar el barrio hace minutos porque durante la guardia periodística aparecieron dos personas en moto, una de ellas armada. Todos decidimos levantar la cobertura por seguridad”, relató la periodista Giuliana Salguero.

“Cuando nos dijeron que nos vayamos, no quedo otra alternativa porque las consecuencias van a ser fatales e irreversibles”, agregó Salguero sobre el escalofriante episodio que se vivió esta mañana en el barrio ubicado al norte de Rosario, en la localidad de Empalme Graneros.

Los vecinos revelaron que fueron amenazados durante la tarde y la noche de ayer, luego de que ayer destruyeran cuatro búnkeres narco que tenía la banda en el barrio Los Pumitas. “No solo les dijeron que se callen y que no cuenten lo que pasa en el barrio, sino que les dijeron que lo abandonen”, señaló Salguero.

Cómo fue el crimen de Máximo Jerez en Rosario

El hecho ocurrió cerca de las 2 de la madrugada de este domingo en la intersección de las calles Cabal 1300 bis y pasaje San José. Un grupo de delincuentes atacó a balazos una casa en la que se encontraban los cuatro chiquitos. Los disparos impactaron contra todos ellos y provocaron la muerte de Máximo Jerez.

Además, una nena de 2 años recibió un disparo en el brazo y otros dos menores de 13 años fueron baleados en la boca y en el pecho. Todos debieron ser trasladados al Hospital de niños Zona Norte para ser asistidos.

La policía fue hasta el lugar del ataque y advirtió la presencia de los agresores, que trataron de escapar por los pasillos del asentamiento. Segundos después se inició una persecución que terminó con los delincuentes escapando por los techos del barrio.

Adrián Svelta, el fiscal que investiga el crimen de Máximo Jerez, afirmó que el presunto narco cuya casa fue atacada este lunes por vecinos formaría parte de la banda emboscada por un grupo rival durante el tiroteo en el que murió el niño. En diálogo con TN, el fiscal evitó dar precisiones sobre la marcha de la investigación, pero adelantó que el nene murió durante un enfrentamiento entre dos bandas dedicadas a la venta de drogas.

“No son bandas numerosas. Son grupitos menores. Hoy los conflictos los solucionan de esta manera porque les es más fácil y porque tienen rápido acceso a un arma de fuego”, indicó. Svelta dijo que investiga a “dos bandas antagónicas” y precisó que uno de estos grupos atacó al otro.

Los vecinos “señalaron a los responsables, pero en realidad dirigieron ese señalamiento a la banda que estaba en ese lugar. Llegamos al inmueble, secuestramos una ametralladora, una pistola 9 mm y una moto con rostros de sangre que se presume que pertenecen a una víctima de ese ataque”, indicó.

El fiscal aclaró que la familia del nene es ajena a estos hechos. “Los detenidos de hoy son a quienes se dirigió el ataque (del sábado en el que mataron a Máximo). No tenemos identificados” a los autores de la emboscada. “No podría dar un nombre preciso”, enfatizó.