Una etapa superior de un cohete Falcon 9 de SpaceX impactará contra la Luna el próximo 5 de agosto, luego de permanecer más de un año orbitando sin capacidad de maniobra. El objeto, perteneciente a una misión lanzada en 2025, chocará contra la superficie lunar a unos 8.700 kilómetros por hora y dejará un cráter de aproximadamente 17 metros de diámetro.

La pieza, identificada como 2025-010D, fue utilizada para transportar los módulos lunares Blue Ghost y Hakuto-R Mission 2. Tras completar su misión, quedó en una órbita que terminó cruzándose con la trayectoria de la Luna, un desenlace que especialistas en dinámica orbital venían siguiendo desde hace meses.
Según las estimaciones, el impacto ocurrirá cerca del cráter Einstein, en una zona próxima al borde visible del satélite. Con un peso cercano a los 4.900 kilos, el objeto liberará una energía equivalente a unas tres toneladas de TNT, desplazando grandes cantidades de polvo y rocas lunares.
El choque no representa ningún riesgo para la Tierra, pero sí dejará una huella permanente sobre la superficie lunar. Como la Luna carece de atmósfera, viento y agua, el nuevo cráter permanecerá prácticamente inalterado durante millones de años.
No será la primera vez que un objeto fabricado por el ser humano impacte contra la Luna. En 2022, otra etapa de un cohete sin control se estrelló sobre la cara oculta del satélite, mientras que durante las misiones Apollo también se realizaron impactos controlados con fines científicos para estudiar el interior lunar.
El episodio vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre la basura espacial. Si bien este impacto tendrá consecuencias limitadas, especialistas advierten que el aumento de las misiones hacia la Luna exige establecer normas más claras para gestionar los restos de cohetes y proteger áreas de interés científico e histórico frente al creciente tránsito espacial.
