Un informe de la consultora Bumeran puso en duda uno de los temores más frecuentes de las empresas durante los mundiales: el impacto sobre la productividad. Según el relevamiento, el 95% de los trabajadores argentinos asegura que mantiene o incluso mejora su rendimiento durante el torneo, mientras que solo el 5% reconoce una baja en su desempeño laboral.

El estudio también revela que la mayoría logra compatibilizar la rutina laboral con los partidos de la Selección argentina. Un 56% afirmó que continúa trabajando normalmente cuando coincide un encuentro con el horario laboral, otro 26% sigue el partido sin dejar de cumplir sus tareas y apenas un 5% admite que interrumpe completamente su actividad.
La asistencia al trabajo tampoco se ve afectada de manera significativa. El 89% de los consultados aseguró que no faltaría para ver un partido del Mundial, mientras que solo una minoría consideraría ausentarse si se tratara de un encuentro decisivo. Incluso ante una eventual final, la mayoría sostuvo que cumpliría con su jornada laboral.
Más allá del rendimiento, el principal efecto del Mundial se refleja en el ambiente dentro de las organizaciones. El 47% de los trabajadores considera que el torneo mejora el clima laboral, frente a un 36% que no percibe cambios y un porcentaje reducido que entiende que el impacto depende de los resultados deportivos o que incluso puede ser negativo.
En ese contexto, muchas empresas optan por flexibilizar algunas dinámicas de trabajo. Aunque el 65% no implementa medidas especiales, otras permiten seguir los partidos de la Selección, organizan espacios compartidos para ver los encuentros o mantienen televisores con la transmisión, con el objetivo de acompañar el interés de sus equipos.
Desde el área de Recursos Humanos también predomina una mirada positiva. La mayoría de los especialistas no cree que el Mundial afecte la productividad y considera que el torneo puede fortalecer la motivación y la integración entre los trabajadores. Si bien reconocen que pueden registrarse algunas ausencias durante los partidos más importantes, el informe concluye que la pasión mundialista convive con la actividad laboral sin generar un impacto significativo en el desempeño.
