Las mediciones privadas de inflación de mayo coinciden en que hubo una desaceleración respecto al 2,6% registrado en abril por el INDEC, aunque todavía sin señales de un cambio de tendencia marcado.
Las estimaciones se ubican entre el 2,1% y el 2,5%, lo que indica que los precios continúan en alza y, en términos anualizados, mantienen una dinámica superior al 30%. Consultoras como Equilibra calcularon un 2,3% para el nivel general, mientras que Libertad y Progreso estimó un 2,1% y LCG un 2,5%, en línea con el 2,3% proyectado por el Relevamiento de Expectativas de Mercado del Banco Central.

En el análisis por componentes, se observó un comportamiento dispar. Los precios estacionales lideraron las subas, con un incremento del 3,5% impulsado principalmente por las verduras, que treparon con fuerza. En contraste, los precios regulados mostraron una desaceleración significativa, al pasar de 4,7% en abril a 1,7% en mayo, favorecidos por una mayor estabilidad en los combustibles. En cuanto a rubros, “Equipamiento y mantenimiento del hogar”, “Alimentos y bebidas no alcohólicas” y “Restaurantes y hoteles” encabezaron las subas, mientras que indumentaria y bebidas alcohólicas registraron aumentos mínimos.
El rubro alimentos volvió a ubicarse en el centro de la escena por su fuerte incidencia en el índice general. Según Libertad y Progreso, subió 3,4% en el mes y explicó gran parte de la inflación total. Dentro de este segmento, se destacaron aumentos en lácteos, bebidas, aceites y carnes, mientras que las frutas mostraron una baja. Esta dinámica refuerza la preocupación de las consultoras, ya que se trata de uno de los componentes más sensibles para el consumo cotidiano.
De cara a los próximos meses, los analistas prevén que el proceso de desaceleración continúe de manera gradual. El REM del Banco Central proyecta una inflación del 2,1% para junio, 2,0% para julio y 1,8% para agosto, lo que abriría la posibilidad de perforar el 2% recién en el tercer trimestre del año. Sin embargo, los datos de mayo reflejan que, aunque la tendencia es descendente, aún persisten presiones en algunos rubros que dificultan una baja más rápida del índice general.
