La confianza de los consumidores argentinos mostró una mejora durante junio y registró su segundo avance mensual consecutivo. De acuerdo con el Índice de Confianza del Consumidor (ICC) elaborado por la Universidad Torcuato Di Tella, el indicador alcanzó los 42,71 puntos, lo que representó un crecimiento del 6,41% respecto de mayo. Sin embargo, pese a la recuperación observada en los últimos meses, el nivel de confianza continúa por debajo del registrado un año atrás y exhibe una caída interanual del 6,1%.

El relevamiento refleja una mejora en las expectativas de los hogares sobre su situación económica y financiera, aunque todavía persisten señales de cautela. Desde la asunción del presidente Javier Milei, el índice alcanzó su punto más alto en enero de 2025, cuando llegó a 47,38 puntos. Desde entonces acumuló una baja del 9,86%, aunque se mantiene claramente por encima del mínimo registrado en enero de 2024, cuando había descendido a 35,60 puntos. En comparación con ese piso, la recuperación acumulada alcanza casi el 20%.

El informe también mostró diferencias según el nivel de ingresos de los encuestados. Los hogares de menores recursos fueron los que evidenciaron la mejora más significativa, con un incremento del 7,16% en relación con el mes anterior. En tanto, entre los sectores de mayores ingresos el aumento fue del 5,34%, lo que indica una recuperación relativamente generalizada de las expectativas entre distintos segmentos de la población.

A nivel geográfico, el Gran Buenos Aires encabezó la mejora de la confianza del consumidor con una suba del 10,01%. Detrás se ubicó la Ciudad de Buenos Aires, que registró un avance del 4,78%, mientras que el Interior del país mostró una evolución más moderada, con un crecimiento del 2,06%. Estos datos reflejan una recuperación más marcada en las principales áreas urbanas del país.

Entre los componentes que integran el índice, el mayor avance se observó en el rubro Bienes Durables e Inmuebles, que creció un 7,80%. Muy cerca se ubicó el indicador de Situación Personal, con una mejora del 7,79%, mientras que la evaluación de la Situación Macroeconómica registró un incremento del 4,37%. El estudio también destacó que las Condiciones Presentes aumentaron un 8,77%, superando el crecimiento de las Expectativas Futuras, que avanzaron un 4,85%.

El Índice de Confianza del Consumidor es una de las herramientas más utilizadas para medir la percepción que tienen los hogares sobre la economía. El indicador releva opiniones vinculadas con la situación financiera actual, las perspectivas a futuro y el contexto económico general. Por esa razón, suele ser considerado un termómetro anticipado del consumo y de la actividad económica, ya que permite detectar cambios en el ánimo de los consumidores antes de que se reflejen plenamente en otros indicadores.