Misterio en el interior: viralizan un video en un cañaveral tucumano que revive mitos y despierta debate
Foto: Redacción Radio Contacto 104.5 MHz
Una breve grabación tomada en un camino rural desató miles de reproducciones y dividió las aguas entre los creyentes de leyendas urbanas como el duende o el Ucumar y quienes buscan una respuesta lógica en la fauna local.
El universo de las creencias populares en Tucumán suele encontrar en los caminos rurales y los extensos cañaverales el escenario perfecto para alimentar todo tipo de mitos. En las últimas horas, esa atmósfera de misterio volvió a trasladarse a las pantallas digitales a través de un cortísimo registro audiovisual que rápidamente se viralizó en TikTok gracias al usuario “erick_alderete”, superando las 600 mil reproducciones y cosechando más de 23 mil “me gusta”.
Las imágenes muestran una pequeña figura de silueta oscura apostada al margen de un camino de tierra, flanqueada por la tupida vegetación propia de nuestra geografía cañera. En medio de la filmación, uno de los hombres que viaja en el vehículo expresa su asombro y asegura estar contemplando a “un duende”, justo antes de que la enigmática silueta decida internarse velozmente entre los pastizales, desapareciendo de la vista sin dejar mayores rastros.
Como ocurre habitualmente en estos casos, la escasez de nitidez y la fulminante velocidad del suceso impidieron certificar de manera científica qué era exactamente lo que se encontraba al costado del camino. Lejos de constituir una prueba irrefutable de un fenómeno paranormal, el video funcionó como una mecha encendida para avivar el debate en la sección de comentarios, donde las opiniones se dividieron drásticamente entre la tradición oral y el escepticismo cotidiano.
Por un lado, decenas de usuarios rescataron vivencias similares y vincularon la figura con seres de la mitología regional como el duende o el tradicional Ucumar, la temida criatura de las yungas. Testimonios como el de una vecina que aseguró haber visto algo idéntico —destacando la caminata y la característica cabeza puntiaguda— contrastaron con hipótesis más terrenal y escépticas, donde varios internautas sugirieron simplemente la presencia de algún animal autóctono o un primate perdido en la zona.
Entre la fascinación colectiva y la falta absoluta de certezas técnicas, el episodio vuelve a demostrar cómo los viejos relatos del monte tucumano continúan vigentes en la era digital, encontrando en la viralización inmediata un espacio donde la frontera entre la realidad y la leyenda se vuelve, una vez más, sumamente difusa.
