Noche de furia en Barcelona: 100 detenidos, saqueos y destrozos en el corazón de la ciudad catalana
Foto: Redacción Radio Contacto 104.5 MHz
Una protesta juvenil convocada por redes sociales derivó en violentos enfrentamientos con los Mossos d’Esquadra en Plaza de Cataluña. Catorce comercios fueron vandalizados, hubo 33 focos de incendio y una cuarta parte de los arrestados son menores de edad, encendiendo las alarmas en el Viejo Continente.
Barcelona amaneció este domingo bajo un clima de profunda consternación tras una de las jornadas de mayor violencia callejera de los últimos tiempos. Lo que comenzó como una convocatoria impulsada a través de las redes sociales bajo consignas de descontento juvenil terminó convirtiendo el emblemático eje de la Plaza de Cataluña y sus alrededores en un auténtico escenario de batalla campal, con incendios de barricadas, saqueos a locales comerciales y un despliegue policial sin tregua.
Para los lectores tucumanos que siguen de cerca el pulso de la actualidad internacional, las escenas de caos evocan los momentos más tensos de las protestas que por estos días sacuden a diversas capitales europeas. Cerca de 600 jóvenes, muchos de ellos con el rostro cubierto y emulando consignas de movilizaciones estudiantiles francesas, se concentraron alrededor de las 18:00 horas. La situación escaló rápidamente cuando grupos minoritarios comenzaron a arrojar piedras contra los efectivos de seguridad, destrozar mobiliario urbano y romper las vidrieras de establecimientos de indumentaria, calzado y electrónica para saquear mercadería.
Detenidos, menores involucrados y condena política
El operativo conjunto de los Mossos d’Esquadra y la Guardia Urbana permitió la detención de aproximadamente 100 personas, un dato que generó especial preocupación oficial al constatarse que el 25% de los arrestados son menores de edad. Los bomberos debieron intervenir para sofocar 33 pequeños incendios provocados en contenedores y motocicletas, mientras turistas y clientes quedaban temporalmente atrapados en centros comerciales de la zona como medida preventiva.
Las máximas autoridades catalanas salieron a repudiar los hechos de inmediato. El alcalde Jaume Collboni adelantó que el Ayuntamiento se constituirá como querellante en las causas judiciales y advirtió sobre posibles responsabilidades legales para los tutores de los menores implicados. Por su parte, la consejera de Interior, Núria Parlon, remarcó que el vandalismo y la agresión urbana no tienen vinculación alguna con el legítimo derecho a la protesta pacífica ni con los reclamos habitacionales que se desarrollan en la misma plaza. El suceso deja abierta una incómoda pregunta sobre el alcance de la crisis social y el malestar juvenil que atraviesa a las principales metrópolis europeas.
