La CGT, las dos CTA y la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP) acordaron profundizar su plan de lucha contra el Gobierno nacional y ya confirmaron una nueva movilización para el próximo 7 de agosto, en el marco del Día de San Cayetano.

La convocatoria se realizará bajo la consigna “Paz, Pan, Tierra, Techo y Trabajo” y unirá el santuario de Liniers con Plaza de Mayo.
La decisión fue tomada luego de la marcha realizada frente al Congreso junto a los jubilados, que marcó el inicio de una agenda de protestas coordinadas entre las centrales sindicales y los movimientos sociales. A diferencia de años anteriores, la CGT participará de manera orgánica en la tradicional peregrinación.
Los dirigentes sindicales sostienen que el objetivo es mantener la presión sobre la administración de Javier Milei frente al rechazo de las políticas laborales, previsionales y sociales impulsadas por el Ejecutivo. Desde la CGT reiteraron que no acompañarán las iniciativas legislativas promovidas por el Gobierno.
El cronograma de protestas también contempla una marcha universitaria prevista para el 3 de agosto, mientras que la CTA de los Trabajadores anunció una movilización al Ministerio de Economía para el 22 de agosto, con reclamos vinculados al endeudamiento de las familias y la situación económica.
Entre las principales demandas figuran la continuidad del Salario Social Complementario, el rechazo al cierre definitivo del programa Volver al Trabajo, la reactivación de las obras de integración sociourbana y la oposición a proyectos como la privatización de AySA y la modificación del régimen de tierras.
De cara a septiembre y octubre, las organizaciones sindicales y sociales buscarán ampliar el frente de protesta con una movilización de pequeñas y medianas empresas y la eventual convocatoria a una Marcha Federal, que podría culminar con un nuevo paro general, una medida que aún continúa en análisis dentro de la conducción de la CGT.
